Eduardo Rodríguez, un tritón con 'Garra'

En su primera Olimpiada Nacional 2012, el nadador Eduardo Rodríguez mostro "garra" apenas a sus 12 años de edad, al conseguir tres preseas áureas en los 50, 100 y 200 metros dorso.
En su primera Olimpiada Nacional 2012, el nadador Eduardo Rodríguez mostro "garra" apenas a sus 12 años de edad, al conseguir tres preseas áureas en los 50, 100 y 200 metros dorso.
 En su primera Olimpiada Nacional 2012, el nadador Eduardo Rodríguez mostro "garra" apenas a sus 12 años de edad, al conseguir tres preseas áureas en los 50, 100 y 200 metros dorso.
Monterrey, Nuevo León -
  • El nadador de Saltillo fue multimedallista durante la Olimpiada Nacional 2012 

En su primera Olimpiada Nacional 2012, el nadador Eduardo Rodríguez mostro "garra" apenas a sus 12 años de edad, al conseguir tres preseas áureas en los 50, 100 y 200 metros dorso, que lo calificaron para asistir el próximo mes de agosto al Torneo Challenge, en Edmontón, Canadá.  Rodríguez vivió la experiencia de 'Ganar con Garra' en la alberca del Complejo Acuático de la Universidad Autónoma de Nuevo León, al ser uno de los nuevos talentos detectados en el máximo certamen deportivo de México.  Eduardo, oriundo de Saltillo, Coahuila, entrena de lunes a sábado, y ha hecho del deporte un hábito y estilo de vida desde los 2 años de edad, actualmente estudia el sexto año de primaria. El tritón afirmó que su meta es ser seleccionado nacional en la disciplina para diversas competencias y agregó que para lograrlo deberá ser constante, disciplinado y tener la "garra" necesaria para cumplir sus objetivos.  "Ser seleccionado nacional es lo que más quiero en la vida, se me hace algo muy padre, aunque no tengo ningún nadador favorito, sé que tengo que ser constante y obediente en todo lo que me dicen para llegar lejos, por eso me cuido siempre", dijo. "Soy muy disciplinado, nado de lunes a sábado de 5 a 8 de la noche, y le dedico una hora extra a la rutina de ejercicios que me ponga mi entrenador. Entre la escuela, la tarea y mis entrenamientos, no me da tiempo de nada más, pero no es un sacrificio, porque lo hago por mi pasión, que es el deporte", agregó. Con la visión de ser en el futuro neurocirujano, considera que su talento en el estilo dorso "es por mi complexión 1.62 metros de estatura-, siempre se me ha facilitado y me gusta. Para mi nadar es lo máximo, y no se me da otro deporte, ni quiero intentarlo".   El apoyo de sus padres El papá de Eduardo es Ingeniero Industrial y todos los días se traslada de Saltillo a Monterrey para su jornada laboral. Su madre, Edith Salazar, es ama de casa y dedica su tiempo a cuidarlo.  "Quiero a mis  papás porque me han apoyado en toda mi carrera como nadador, ya sea llevándome a los entrenamientos, a las competencia como ésta que mi mamá viene, me compra mis trajes de baño, mis gorras", expresó Lalo. La señora Edith Salazar afirma que está satisfecha por crear un ganador con "garra"e incluso señaló que gracias a la constancia logrará cumplir sus sueños en la alberca. "Eduardo conoció la natación como una actividad de estimulación temprana y jamás la dejó. Mi hijo es el mejor nadador que he visto, disfruto mucho ver cuando vuela en el agua, cuando se desliza con una facilidad en la alberca, mi hijo es simplemente muy disciplinado y sé que va  llegar muy lejos", expresó.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×