Un nuevo movimiento telúrico volvió a sacudir el centro y suroeste del país este viernes 5 de junio de 2026. En esta ocasión, el estado de Guerrero fue el epicentro de un temblor que logró percibirse de manera muy ligera en algunas zonas de la Ciudad de México.
A pesar del susto inicial de los ciudadanos, los altavoces de la capital se mantuvieron en completo silencio, lo que desató de inmediato dudas y cuestionamientos sobre el funcionamiento del sistema.
Ante la falta de certeza por parte de la población sobre la ausencia de la alarma, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, explicó en sus redes sociales el protocolo de activación y funcionamiento del sistema que emite la alerta.
¿Cuál fue la explicación de Clara Brugada sobre la alerta sísmica?
Clara Brugada explicó que la falta de activación respondió a un algoritmo matemático automatizado del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) que evalúa la relación entre la fuerza del sismo y la cercanía del epicentro.
"La Alerta Sísmica no se activó pues el epicentro se localizó a más de 300 km de la Ciudad de México, y no se superó la magnitud 6.0", puntualizó la jefa de Gobierno.
Al haber ocurrido en Ometepec, Guerrero, a una distancia remota del Valle de México, el sismo de magnitud 5.2 no alcanzó la potencia mínima necesaria para encender los altavoces; para que se active la alarma de forma automática en la CDMX, el temblor debe cumplir estrictamente con alguna de estas tres categorías de riesgo:
- Una magnitud mayor a 5.0 si el sismo ocurre a menos de 200 kilómetros de la CDMX.
- Una magnitud superior a 5.5 si el epicentro se localiza a menos de 350 kilómetros de la capital.
- Una magnitud estrictamente mayor a 6.0 cuando el sismo se origina a más de 350 kilómetros de distancia.
