Para los amantes de los gatos llegan noticias poco alentadoras, ya por primera vez se ha identificado en Uruguay un hongo capaz de transmitirse directamente de gatos a humanos.
Se trata de Sporothrix brasiliensis, una especie para la cual hasta ahora no existían registros en el país y que, de no detectarse oportunamente, podría provocar brotes epidémicos.
El hallazgo se produjo tras investigar un brote intrafamiliar ocurrido en 2025, en el que una familia y sus mascotas resultaron afectadas. En un inicio, se pensó que el origen estaba relacionado con la adopción de un gato callejero procedente de Brasil; sin embargo, la aparición posterior de casos en otras zonas llevó a descartar esa hipótesis.
Según la Dra. Elisa Cabeza, profesora adjunta de la Unidad Académica de Parasitología y Micología del Instituto de Higiene de la Universidad de la República, este descubrimiento confirma la circulación del hongo en Uruguay y permite fortalecer la vigilancia sanitaria, especialmente en poblaciones más vulnerables como niños menores de dos años y adultos mayores.
¿Cómo se transmite el hongo a humanos?
La Esporotricosis es una infección causada por el hongo Sporothrix que puede transmitirse de gatos infectados a humanos cuando el hongo entra en la piel.
La forma más común de contagio es a través de arañazos o mordeduras de un gato enfermo, ya que el hongo puede estar en sus uñas o en la boca. También puede ocurrir si la persona toca las heridas o secreciones del gato y tiene cortaduras o raspones en la piel.
Los síntomas suelen aparecer días o semanas después del contacto. Generalmente comienza con un pequeño bulto o herida en la piel en el lugar del arañazo o mordida. Con el tiempo pueden aparecer más nódulos o llagas a lo largo de la piel, a veces siguiendo el trayecto de los ganglios linfáticos, y la zona puede verse inflamada o enrojecida.
Según lo mencionado por la Dra. Cabeza esta infección es curable mediante antifúngicos específicos si se realiza un diagnóstico a tiempo. Asimismo se recomienda a los dueños de mascotas revisar el hocico, orejas de sus gatos ante cualquier herida o secreción sospechosa.
