El Servicio Meteorológico Nacional reportó el inicio oficial de la temporada de frentes fríos 2026 en el territorio mexicano. De acuerdo con el organismo dependiente de la Conagua, para este mes de septiembre se contempla el ingreso de los primeros tres sistemas frontales, los cuales interactuarán con la humedad de la recta final de la época de lluvias, alterando las condiciones climáticas en las próximas semanas.
De acuerdo con las autoridades meteorológicas, la presente temporada estará fuertemente dominada por la consolidación del fenómeno de El Niño, el cual alcanzará su máxima intensidad hacia el cierre de año. La combinación de estos factores provocará un descenso paulatino en las temperaturas, eventos de "Norte" con fuertes rachas de viento en la zona del Golfo de México y un incremento en el ingreso de masas de aire polar procedentes del norte del continente.
¿Cuántos frentes fríos afectarán a México en 2026 y en qué meses?
El pronóstico oficial detalla que durante la temporada invernal se registrará la llegada de un total de 56 frentes fríos a lo largo del país, cifra que se ubica por encima del promedio histórico. La fase de mayor intensidad se concentrará entre los meses de noviembre y febrero, periodo en el que ingresarán al menos 32 sistemas frontales, concentrando más del 50 por ciento de la actividad climatológica.

El desglose estimado por la Conagua se distribuirá de la siguiente manera:
Septiembre: 3 frentes fríos
Octubre: 7 frentes fríos
Noviembre: 8 frentes fríos
Diciembre: 9 frentes fríos
Enero: 8 frentes fríos
Febrero: 7 frentes fríos
Marzo: 6 frentes fríos
Abril: 6 frentes fríos
Mayo: 2 frentes fríos
¿Qué efectos adicionales y riesgos prevén las autoridades?
Además de las bajas temperaturas y el oleaje elevado en las regiones costeras, el SMN advirtió que las masas de aire frío procedentes de Canadá y Estados Unidos podrían interactuar con abundante humedad y detonar la formación de tormentas invernales, afectando principalmente a las entidades del norte y noroeste de la República Mexicana.
Asimismo, durante la transición del verano al otoño, se mantiene el riesgo de que los frentes fríos interactúen directamente con ciclones tropicales aún activos en el Golfo de México. Esta condición podría propiciar que los sistemas meteorológicos se vuelvan estacionarios o modifiquen sus trayectorias, incrementando el peligro de lluvias intensas, encharcamientos e inundaciones locales en diversas zonas del país.





