Llegar a una nueva ciudad no siempre es una experiencia sencilla. Pequeños detalles, como descifrar cómo funciona el transporte público local, pueden marcar la diferencia entre un viaje placentero o un verdadero dolor de cabeza. Afortunadamente, para quienes visitan una urbe del tamaño de la Ciudad de México, moverse se ha vuelto una tarea sumamente sencilla.
Previo al inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, Visa y Getnet impulsaron una colaboración para habilitar los pagos con tarjetas internacionales, una iniciativa con la que se buscó mejorar la experiencia de los usuarios del Metro y Metrobús, además de dejar un legado a largo plazo para el turismo y la movilidad urbana de la CDMX.
Si bien en otras partes del mundo pagar con tarjetas físicas, relojes inteligentes o teléfonos móviles es parte de la rutina diaria, en México esta tendencia poco a poco ha ido ganado un terreno impresionante. De hecho, los pagos sin contacto ya representan el 30% del total de las transacciones realizadas con tarjetas Visa en el país.
Un transporte con alcance global
Previo al arranque de la justa mundialista, se habilitó en los dos transportes públicos más importantes de la capital del país el cobro con plásticos emitidos en el extranjero. Los resultados no se hicieron esperar: tan solo en las primeras semanas de prueba, los torniquetes de la CDMX registraron accesos con tarjetas Visa provenientes de 78 países distintos, demostrando la enorme utilidad de la medida para el turismo internacional.
Aunque esta la tecnología parece reciente, su implementación ha sido gradual y exitosa:
- Metrobús: El camino comenzó en septiembre de 2021 en las Líneas 1, 2 y 3, expandiéndose a toda la red en octubre de 2023.
- Metro: El gigante del transporte capitalino se sumó oficialmente a esta modalidad en septiembre de 2024.
Una opción que llegó para quedarse
Desde su integración definitiva, la respuesta de los usuarios locales y extranjeros ha sido abrumadora. La comodidad de aproximar la tarjeta o el celular al lector sin necesidad de comprar plásticos adicionales o buscar monedas provocó que, tan solo entre 2024 y 2025, el número de transacciones digitales se duplicarán.
Con este salto tecnológico, la Ciudad de México no solo se puso a la altura de las grandes capitales del mundo durante el torneo de futbol, sino que heredó a sus habitantes un sistema de movilidad mucho más ágil, moderno y eficiente.
