Con el Mundial 2026 cada vez más cerca, la emoción por ver los partidos y conocer al ganador de esta edición se intensifica.
Además de poder disfrutar de grandes encuentros mundialistas, nuestro cerebro tendrá una reacción algo interesante al momento de verlos y es que existe todo un proceso químico interesante que ocurre al momento de ver un partido de futbol.
¿Qué ocurre en nuestro cerebro al momento de ver un partido de futbol?
Víctor Manuel Rodríguez Molina, profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM, explica que el futbol nos transforma. Cada partido es una experiencia que va más allá del juego, afectando directamente nuestra biología.
Según lo mencionado en el estudio'¿Qué pasará en tu cerebro al ver el mundial? La Ciencia detrás de la emoción futbolera', al momento en el que tu equipo anota, tu cerebro libera dopamina y endorfinas, activando el sistema de recompensa. Este sistema de neuronas te hace sentir satisfacción y placer.
Pero no todo es felicidad al momento de ver un partido ya que también existen momentos de tensión. Un penal o una tarjeta roja, disparan tus mecanismos de alerta. Esto eleva los niveles de cortisol, la hormona del estrés, como si estuvieras en un peligro real, aunque solo seas un espectador.
El estrés del partido eleva tu cortisol
Diversos estudios científicos confirman este momento y es que investigaciones de la Universidad de Oxford han demostrado que los aficionados experimentan aumentos significativos de cortisol durante los partidos. Este efecto es mayor si te identificas mucho con el equipo.
Además, la neurociencia ha comprobado que las victorias estimulan áreas del cerebro vinculadas con la satisfacción. En contraste, las derrotas pueden disminuir el control emocional, haciendo que las reacciones sean más intensas y difíciles de manejar.
¿Por qué gritas y pateas frente al TV?
La explicación de esta acción está en las neuronas espejo. Estas células permiten que tu cerebro “imite” los movimientos que ves, recreando la jugada internamente. Tu cuerpo reacciona como si estuvieras en la cancha.
Durante un partido, tu cerebro libera una mezcla de sustancias: dopamina para el placer, serotonina para la convivencia y adrenalina para mantenerte en estado de alerta. Este cóctel químico te engancha, haciendo que quieras seguir viendo y apoyando a tu equipo.
Ver futbol en grupo intensifica las emociones
Compartir la pasión por el fútbol en grupo no solo es más divertido, sino que también amplifica las emociones. Los cerebros pueden sincronizarse, haciendo que los festejos sean más eufóricos y las derrotas, más dolorosas.
El doctor Rodríguez señala que estas experiencias compartidas pueden tener un impacto positivo en la salud mental. Al compartir la emoción, puedes tener menos riesgo de depresión, creando un ambiente favorable que dificulta caer en dicho estado anímico.
Aunque el fútbol genera bienestar y fortalece vínculos sociales, es importante no llevar las emociones al extremo. El especialista te recuerda que "el juego es un juego" y no debe confundirse con la vida real, por muy intenso que se sienta.
Después de un partido, especialmente si fue polémico, es recomendable no pasar al reposo inmediato. Actividades como caminar o hacer ejercicio pueden ayudarte a liberar la energía acumulada, regular tus emociones y estabilizar tu organismo.
