El aceite de ricino es un producto vegetal que se obtiene de las semillas de la planta Ricinus communis y que tiene diferentes usos. Se utiliza como laxante, aunque también es conocido por sus aplicaciones sobre la piel.
Aquí te contamos para qué sirve, cuáles son sus principales propiedades y cómo puedes utilizarlo.
¿Qué propiedades tiene el aceite de ricino?
El aceite de ricino destaca por su contenido de ácido ricinoleico, un compuesto presente en este aceite y relacionado por su acción sobre el organismo. Esta sustancia puede estimular los movimientos del intestino, por lo que el aceite se ha utilizado por su efecto laxante.
Además, se caracteriza por su textura y capacidad para retener la humedad, por lo que también se incorpora en diferentes productos de cuidado personal y cosméticos.
¿Cómo aplicar el aceite de ricino?
Puede utilizarse sobre la piel como parte de una rutina de cuidado personal. Aplica una pequeña cantidad sobre la zona que deseas tratar y distribúyela hasta cubrir la superficie.
También puedes encontrarlo como ingrediente en productos cosméticos y para el cuidado del cabello. Si se utiliza directamente es recomendable utilizar una cantidad pequeña y evitar el contacto con los ojos.
¿Qué efectos secundarios puede provocar el aceite de ricino?
El aceite de ricino puede utilizarse de distintas maneras, tanto en el cuidado personal como para aliviar el estreñimiento ocasional. Sin embargo, hay que tener cuidado con este producto ya que puede causar irritación ocular y en personas con acné puede obstruir los poros.
