
El consumo de electricidad a veces puede llegar a dejar grandes dudas, como cuando los usuarios contemplan un preocupante incremento en su recibo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el cual puede contar con cambios ante diversos factores a los que pocos prestan atención.
Las múltiples horas de uso que se les da a ciertos dispotivos, el aumento de temperatura, equipos con baja eficiencia energética y muchos otros escenarios impulsan a que el recibo pueda llegar con una cuota mayor a la del promedio, compartiendo aquí importantes recomendaciones a seguir para que tu bolsillo no resienta dichos efectos.
¿Qué aparatos hacen que tu recibo CFE llegue más caro?
De acuerdo a datos compartidos por la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee), el gasto eléctrico de los aparatos dependen directamente de la eficiencia, potencia y tiempo de funcionamiento. Además, la tarifa suele tener variaciones de acuerdo al consumo que tengan los usuarios, pues en ciertos periodos pueden superar el límite establecido dentro de su localidad.
En este escenario, existen ciertos aparatos que pueden llegar a ser utilizados con mayor frecuencia y que a su vez representan una mayor cuota en el recibo de luz ante el superior consumo de energía que se tiene en ciertos bimestres del año, dependiendo de otras circunstancias como la temperatura o su eficiencia eléctrica.

Para que los ciudadanos tengan una idea más clara de este tópico, aquí compartimos algunos de los aparatos que suelen consumir más energía y que se les debe prestar mayor atención:
Aire acondicionado y refrigeradores
Algunos hogares cuentan con aire acondicionado, mismo que suele utilizarse mayor tiempo en temporadas de calor. Sin embargo, para evitar que el consumo de energía alcance niveles tan altos es importante gestionar la horas que se mantiene activo y la temperatura aplicada en su configuración, recordando además que en ciertas regiones del país existen tarifas específicas específicas que amplían de forma temporal los rangos de consumo subsidiados.
De igual manera, el refrigerador merece una revisión, aunque siendo distinta a la del aire acondicionado, ya que este funciona durante muchas horas y no puede apagarse con la misma frecuencia. Al ser uno de los aparatos que más energía consume, es importante revisar el estado de los empaques, temperatura y ventilación en el entorno del equipo, pues de esa manera también se puede regular su desgaste y el consumo de electricidad que tenga.
Planchas, secadoras y aparatos que producen calor
Esta clase de aparatos cuentan con una gran potencia, aunque la clave está en cuánto tiempo se usen y no necesariamente en su tamaño físico. La Conuee también comparte que esta clase de herramientas que transforman la energía eléctrica en calor pueden consumir cantidades relevantes de energía, tal como son las planchas, secadoras, tostadores, hornos, etc.
Algunos de estos productos pueden llegar a consumir bastante energía aunque no se conecten por muchos minutos, por lo que la clave para intentar regular el consumo radica en la frecuencia con la cual se utilizan.
Entre las principales recomendaciones destacan no usar planchas o secadoras varias veces al día, llegando a estar disponible cuando exista una gran carga de prendas que ocupen de dicha herramienta y no solo una o pocas, así como el uso que se le da para el cuidado del cabello.

¿Cómo hacer que el recibo de luz llegue más barato?
Además de estas herramientas de alto consumo eléctrico, la clave para que tu recibo de la CFE no vuelva a llegar con un precio mayor es gestionar los equipos que no sueles utilizar de manera activa, pero que permanecen encendidos durante horas.
Las televisiones, computadoras, sistemas de sonido, consolas y más dispositivos suelen consumir electricidad incluso sin estarse utilizando directamente, esto ante su estado de espera en el que permanecen.
Dichos aparatos, y muchos otros que no se utilicen, deben ser desconectados para reducir el consumo de energía y también mantenerlos en buenas condiciones; y de forma complementaria, la Conuee brinda a la población los siguientes consejos que ayudan mucho a regular el consumo de energía y evitar un incremento en la cuota del recibo de luz:
- Cambiar a tecnología LED: ayuda a reducir el cosumo frente a lámparas con menor eficiencia eléctrica, aunque también prestando atención a las horas que se mantienen activas y la potencia que usan.
- Revisar hábitos de consumo: apagar luces de habitaciones vacías, aprovechar la luz natural y evitar dejar la televisión encendida son algunas de las acciones que benefician bastante a todos los ámbitos.
- No desconectar todos los aparatos posibles: existen dispositivos que fueron instalados correctamente y que necesitan permanecer gran parte del tiempo enchufados, por lo que tampoco es necesario recurrir a la desconexión compulsiva.



