
El hábito de la inversión requiere visión a largo plazo y constancia en las aportaciones, un principio fundamental para quienes inician su etapa productiva y buscan multiplicar su capital inicial. En el ámbito financiero actual, la clave no solo radica en elegir un instrumento que genere rendimientos, sino en adoptar una disciplina constante que permita ver frutos significativos a través del tiempo.
Durante su participación en el podcast Capitán Financiero, conducido por el exjugador Oswaldo Alanís y Daniel Cessa, el asesor financiero patrimonial Juan Pablo Orozco, con más de 25 años de experiencia en Guadalajara, abordó las mejores estrategias para rentabilizar sumas iniciales de dinero. Orozco señaló que un monto base como 10 mil pesos puede transformarse de manera sustancial si se combina la tasa de rendimiento con depósitos adicionales periódicos.
¿De 10 mil a 24 mil pesos?
Al analizar el crecimiento del dinero, el especialista ejemplificó cómo la disciplina supera al rendimiento pasivo simple.
"Yo lo digo muy bien: si tienen 10 mil pesos, primero abran una cuenta donde no nada más piensen en que van a tener esos 10 mil pesos dentro de un año", explicó Orozco,
Y explicó que la proyección debe tener una meta clara para los ahorradores.
"Yo quiero sentarme con ustedes en Navidad del 2026, si Dios nos permite la vida, y decir: 'Oye, fíjate que ya no tengo 10 mil pesos, ya tengo 24 mil pesos, porque pude ahorrar otros 5 mil, más lo que me dio y demás'".
Asimismo, advirtió sobre la falsa expectativa que suelen generar los instrumentos de renta fija tradicional si no se alimentan constantemente.
"Si tú agarras ese dinero y lo metes en la página de Cetes directo... y si te da el 7%, entonces vas a recibir 700 pesos al año. Van a decir: 'No pues no inventes, ¿cómo 700? Es muy poquito', y pues ya brincas a comprar", detalló el asesor para ilustrar la importancia de no quedarse únicamente con el rendimiento básico.
Hay que invertir según la edad
El perfil de riesgo y la selección del instrumento financiero varían drásticamente en función de la etapa de vida en la que se encuentra el cliente.
Orozco enfatizó que a los jóvenes "les vas a decir que lo piensen en un futuro, en un horizonte a largo plazo por la edad", remarcando la brecha estratégica según la madurez del inversionista.
"No es lo mismo lo que tú le recomiendas a un cliente que ya tiene 80 o 82 años, a un chavo con sus 20 o 22 años que va empezando a hacer una vida productiva", puntualizó.
Para los perfiles más jóvenes, la principal ventaja es precisamente el factor tiempo, el cual permite asumir mejores decisiones estratégicas y construir un portafolio más sólido orientándolo hacia el futuro.



