Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), es hoy una de las figuras más buscadas por las autoridades internacionales. Sin embargo, más allá de los expedientes judiciales, su identidad pública está construida sobre dos sobrenombres que revelan tanto su origen humilde como sus aficiones personales: 'El Mencho' y 'El Señor de los Gallos'.
El origen de 'El Mencho': Un modismo regional
El apodo más conocido de Oseguera Cervantes no tiene una raíz criminal ni busca infundir terror por sí mismo. Se trata de una derivación fonética muy común en las zonas rurales de Michoacán y Jalisco.
En estas regiones de México, es una costumbre arraigada abreviar o modificar los nombres de pila. Así como a los 'José' se les dice 'Pepe' o a los 'Francisco' se les llama 'Paco', el nombre Nemesio suele derivar popularmente en 'Mencho'.
Este alias lo ha acompañado desde su juventud, mucho antes de convertirse en el líder de una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo. Para sus allegados y familiares, el nombre no representaba una jerarquía, sino una identidad ligada a sus raíces en el municipio de Aguililla, Michoacán, donde trabajó en el cultivo de aguacates antes de emigrar a Estados Unidos y, posteriormente, incursionar en el mundo delictivo.
'El Señor de los Gallos': Pasión y símbolo de estatus
A diferencia de su primer apodo, el título de 'El Señor de los Gallos' está intrínsecamente ligado a su vida privada y a la cultura de los palenques en el occidente de México. Este sobrenombre se consolidó debido a su conocida afición por la crianza y las peleas de estos animales.
- Crianza selecta: Se dice que Oseguera invertía grandes sumas de dinero en ejemplares de combate de alta linaje.
- Presencia en palenques: Antes de ser el objetivo principal de la justicia, se le vinculaba con la organización de torneos de gallos en ferias regionales de Jalisco y Michoacán.
- Cultura popular: Esta afición ha sido inmortalizada en diversos "narcocorridos", donde se hace referencia a su destreza para apostar y a su orgullo por sus aves de combate.
Este alias no solo describe un pasatiempo, sino que dentro de la simbología del narcotráfico, los gallos de pelea representan la agresividad, el valor y el dominio, características que sus seguidores suelen atribuirle a su liderazgo.
En resumen, mientras que 'El Mencho' es un recordatorio de su origen sencillo y campesino, 'El Señor de los Gallos' proyecta la imagen de un hombre de poder con gustos específicos que resuenan en la cultura popular de las regiones que controla.
