El Autódromo Hermanos Rodríguez reafirmó por qué el Speed Fest se ha consolidado como uno de los festivales de velocidad y entretenimiento más importante y con mayor convocatoria en el automovilismo nacional. En su segunda edición del año, el evento no solo cumplió con la promesa de adrenalina pura en la pista, sino que demostró cómo el deporte motor puede fusionarse perfectamente con la cultura popular, la música y la solidaridad en un ambiente plenamente familiar.
Velocidad pura sobre el asfalto
Con una robusta participación de más de 200 pilotos distribuidos en las categorías más competitivas del país, el circuito completo con la mítica curva peraltada se convirtió en el escenario de batallas épicas rueda a rueda. Desde las primeras horas del día, los monoplazas de la Fórmula 5 y los turismos de la Copa 1.8, la Copa TC2000 y los Súper Turismos Light encendieron las emociones de una grada abarrotada.
El plato fuerte de la velocidad llegó de la mano de la Súper Copa Roshfrans, destacando los imponentes autos de Gran Turismo México (GTM Pro-1 y Pro-2) y el espectacular paso de los pesados Tractocamiones, cuyos motores V8 hicieron vibrar las estructuras físicas del recinto y el corazón de los aficionados. Escuderías de renombre y pilotos experimentados dejaron en claro que el margen de error en el trazado de la Ciudad de México es nulo, regalando rebases milimétricos y finales dramáticos que mantuvieron al público al filo de sus asientos.
Más que carreras: una experiencia multidisciplinaria. Lo que eleva al Speed Fest por encima de una competencia convencional es su meticulosa oferta de entretenimiento integral. Tras una emotiva ceremonia inaugural donde el cantante Raúl Sandoval entonó el Himno Nacional acompañado por la banda de guerra del Ejército Mexicano, las gradas presenciaron un despliegue de acrobacias extremas con demostraciones de drift y stunt de primer nivel.
El festival rindió un colorido tributo a la identidad nacional con exhibiciones folclóricas, la presencia de catrinas y una vibrante función de lucha libre profesional encabezada por figuras históricas como Tinieblas. Asimismo, la organización destacó por su rostro humano al implementar una exitosa campaña de recolección de alimentos en apoyo social, uniendo a la comunidad automotriz en una causa noble antes del banderazo de salida.
Cierre con broche de oro
Al caer la noche, los motores en los pits cedieron el protagonismo a los decibelios en el escenario de la explanada musical. Tras un desfile de DJ locales y bandas de rock que amenizaron la tarde, el clímax musical llegó con la presentación estelar de Luis Ángel “El Flaco”. El exponente del regional mexicano se encargó de poner a cantar al unísono a miles de asistentes que, a pesar de una extenuante jornada bajo el sol capitalino, despidieron el evento con la energía en lo más alto.
