Joey Wiemer tuvo un comienzo histórico en las Grandes Ligas. En sus primeras ocho apariciones en el plato, el jardinero de los Washington Nationals grabó su nombre en la posteridad de la pelota de Estados Unidos al embasarse en todas esas oportunidades que tuvo.
El pelotero de 27 años terminó esta primera serie ante Chicago Cubs con registros de 1.000 de promedio de bateo, un 1.000 de embasarse, slugging de 2.333 y OPS de 3.333, además de que ha conectado un par de cuadrangulares, un triple, tres sencillos, ha anotado tres carreras, con cuatro impulsadas, tuvo dos bases por bolas y en ninguna vez ha sido puesto en out.
En el último juego de la serie en el Wrigley Field, Joey Wiemer no sucumbió ante la presión del pitcheo de Shota Imanaga o del relevo de Chicago, uniéndose a Steve Henderson y Jeremy Hazelbaker como los únicos peloteros desde 1961 en embasarse en sus primeras ocho apariciones en el plato, esto de acuerdo con Elias Sports Bureau, empresa de estadística e historia deportiva.
Los antecedentes
El primer caso registrado en esta era corresponde a Steve Henderson, quien alcanzó esta marca entre el 16 y el 18 de junio de 1977, tras ser intercambiado de Cincinnati Reds a New York Mets y estrenarse con cinco imparables (destacaron un doble y un cuadrangular), además de tres pasaportes, mandando un mensaje a su antigua organización tras formar parte del canje que mandó a Tom Seaver a Cincinnati.
39 años después, entre el 3 y el 8 de abril de 2016, Jeremy Hazelbaker se presentó con los St. Louis Cardinals a sus 28 años tras un largo recorrido en ligas menores, pero hizo que la espera valiera la pena con cuatro hits (incluido un doble y un triple), tres bases por bolas y un pelotazo (Hit by Pitch), que cuenta como una aparición legal para embasarse sin ser considerado como un turno al bate fallido.
Logró meterse al roster
Antes de este comienzo histórico, Wiemer ya era una figura vigilada de cerca por los cazatalentos. Egresado de la Universidad de Cincinnati y seleccionado en la cuarta ronda del Draft de 2020 por Milwaukee Brewers, tuvo un ascenso meteórico por las sucursales de ligas menores.
En la temporada de 2021, tuvo un registro 20-20 de jonrones y bases robadas, un criterio bastante bien valorado en los equipos ligamayoristas, y comenzó a trabajar a la hora de reconocer los lanzamientos quebrados, ya que ha destacado por un swing con mucho movimiento y por su agresividad natural en el contacto.
Wiemer debutó en Grandes Ligas en 2023 con Milwaukee y fue canjeado a Cincinnati a mediados de 2024; jugó un año en Miami Marlins y en la temporada baja fue intercambiado a San Francisco Giants por dinero en efectivo, pero luego fue puesto en asignación (tercera vez en siete meses) por el equipo de la Bahía, siendo reclamado por los Nationals.
En Washington, sus buenas actuaciones en los entrenamientos de primavera, junto al hecho de que el equipo necesitaba más bateadores diestros, le valieron el último puesto en el roster, por encima de Dylan Crews, Robert Hassell III y Christian Franklin. Hoy se ha vuelto en un bate encendido para un equipo que no ganaba en series inaugurales desde 2018 y que en las primeras proyecciones pintaba como uno de los peores equipos de la campaña. La búsqueda de talento joven podría ayudar a mejorar el panorama.
