Aunque los Rays de Tampa Bay perdieron 3-2, el mexicano Jonathan Aranda vivió una jornada positiva en su primer juego en Serie Mundial, al ponerse en base en sus cuatro turnos con tres hits, una base por bolas y dos carreras anotadas.
En su primera oportunidad al bate de inmediato disparó imparable al derecho sobre el estelar pitcher, Jacob Misiorowski en la primera entrada.
En el cuarto capítulo negoció la base por bolas y anotó la carrera de los Rays luego de un doble de Junior Caminero y rola al cuadro de Liam Hicks.
En el sexto episodio conectó hit sobre Abner Uribe luego de estar en cuenta de cero bolas y dos straiks. Fue puesto out en segunda base en fallido intento de “hit and run” al abanicar Chandler Simpson.

En la novena entrada cerró su brillante debut en el Clásico del Otoño con imparable al jardín izquierdo sobre el estelar cerrador, Trevor Megill para anotar también la segunda carrera de los Rays.
Aranda admitió previo al juego que recibió el consejo de su amigo de la infancia, Alejandro Kirk, de sólo tratar de salir a divertirse.
“Simplemente el año pasado que lo vi jugar en la Serie Mundial, lo vi siendo él, jugando su juego sin tratar de hacer de más, lo estaba viendo que se estaba divirtiendo y fue el consejo que me dio”, expuso Jonathan.
Y compartió con lo que se queda de esa conversación, en donde lo más importante es vivir el momento, antes de exigirse un resultado positivo.
“Que saliera a divertirme y a hacer lo que yo sé hacer sin tratar de forzar las cosas, al final del día pues sí, es la Serie Mundial, pero es un juego más de pelota”.
Jonathan Aranda agradeció a los Rays de Tampa Bay el desarrollo que ha tenido durante 11 años dentro de la organización hasta llegar en este momento a vivir la Serie Mundial.





