La elección de la ciudad de San Francisco y el Levi’s Stadium como casa del Super Bowl LX representará no solo la segunda ocasión en la que dicho recinto albergue el juego definitivo de la NFL, sino que también le dio cabida a que se hiciera una fiesta con sabor latino en todo el estado de California, misma que tendrá como cereza en el pastel a Benito Antonio Martínez Ocasio: Bad Bunny.
El desafío del show del medio tiempo
Bad Bunny es uno de los pocos artistas latinos en la historia en haber participado en un show de medio tiempo en el Super Bowl, por lo que la presión y responsabilidad que se encuentran en los hombros de Benito es importante. Sin embargo, el boricua ha sabido estar a la altura de cualquier escenario posible.
Martínez no solo ha sido el artista más escuchado en la plataforma de streaming más grande del planeta (Spotify), sino que es el artista masculino más escuchado de todos los tiempos en dicha aplicación con más de 100 mil 811 millones de reproducciones. Además de ser el segundo artista más escuchado solo por detrás de Taylor Swift (116 mil 457 millones de reproducciones).
Como si fuera poco, Bad Bunny viene de orquestar uno de los mejores álbumes de su carrera con “DeBí TiRAR MáS FOToS”, el cual viene de ganar mejor álbum de música urbana, mejor interpretación global (Eoo) y álbum del año en los premios Grammy, además de arrasar con la premiación en los Latin Grammy Awards.
Una fiesta con tintes políticos
Similar a la presentación de Kendrick Lamar en el Super Bowl LIX, se estima que el show de medio tiempo de Bad Bunny tenga tintes políticos durante la presentación. Esto sobre todo después del discurso de aceptación que dio Benito después de ganar el mejor álbum de música urbana en los premios Grammy.
“Antes de darle gracias a Dios voy a decir: ‘Fuera ICE’. No somos salvajes, no somos animales, no somos alienígenas. Somos humanos y somos americanos. Sé que no es fácil no odiar estos días y a veces nos contaminamos. El odio se hace más grande con odio y lo único más poderoso que el odio es el amor”.
“Así que por favor, hay que ser diferentes. Si luchamos tenemos que hacerlo con amor. Nosotros no los odiamos, nosotros amamos a nuestra gente, nuestra familia y esa es la manera para hacerlo. Con amor, no olviden eso por favor. Gracias”.
Por su parte, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, expresó que no asistirá al Super Bowl LX, entre otras razones por la presencia de Bad Bunny y de Green Day, cuyo vocalista, Billie Joe Armstrong, se ha manifestado en contra de las redadas de ICE.
Trump destacó para The New York Post: “Estoy en contra de ellos. Creo que es una pésima elección. Lo único que hacen es sembrar odio. Terrible”.
La representación latina dentro del emparrillado
Como si fuera poco, Latinoamérica también se verá representada dentro del emparrillado con la presencia de 6 jugadores con raíces latinas. Los Seattle Seahawks y los New England Patriots pueden presumir entre sus filas a 3 jugadores latinos por equipo. Siendo estos 1 mexicano, 1 mexico-cubano, 1 colombiano, 1 venezolano, 1 panameño y 1 boricua.
Por parte de los Seattle Seahawks destaca el poder mexicano con la presencia del ala cerrada Elijah Arroyo y el safety Julian Love, quienes tienen raíces nacionales debido a sus abuelos, mientras que la abuela de Love también es cubana. De igual manera, el centro Federico Maranges acompañará a Bad Bunny, pues él también nació y creció en Puerto Rico.
Del lado de los New England Patriots, el sabor latino no se queda atrás, pues Andy Borregales se convertirá en el primer jugador nacido en Venezuela en disputar un Super Bowl. Mientras tanto, el perímetro defensivo del equipo será cuidado por talentos destacados como Christian Gonzalez y Jaylinn Hawkins, quienes tienen ascendencia colombiana y panameña, respectivamente.
Un estado latino
Se estima que más de 16 millones de latinos habitan en el estado de California, quienes no solo son clave para la economía del estado dorado, sino que también representan alrededor del 41% de la población del estado, particularmente con mayor presencia mexicana. Por lo que pocos lugares podrían haber sido mejores sedes para una auténtica fiesta latina en el Super Bowl LX.
