
La NFL está de regreso con la Temporada 2026 y, mientras millones de aficionados vuelven a disfrutar del futbol americano, la liga también enfrenta el reto de seguir reduciendo los riesgos que implica el contacto constante para sus jugadores.
En entrevista con mediotiempo, el Dr. Rodrigo Gutiérrez Corona, cirujano ortopedista y traumatólogo especializado en lesiones de futbol americano y exjugador de las Águilas Blancas del IPN, habló sobre los riesgos de practicar este deporte, los avances en materia de seguridad y la preocupación por las enfermedades neurodegenerativas asociadas con los golpes repetidos en la cabeza.
Jugadores de la NFL y el riesgo de enfermedades neurodegenerativas
De acuerdo con un estudio publicado en julio por Mass General Brigham, la Universidad de Boston y la Concussion & CTE Foundation, los jugadores de la NFL presentaron una mayor mortalidad asociada con enfermedades neurodegenerativas progresivas que la población general.
La investigación analizó a 19 mil 824 jugadores, actuales y retirados, que disputaron al menos un partido profesional y debutaron en la NFL entre 1960 y 2019. Los investigadores utilizaron información del Índice Nacional de Mortalidad y del Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional para comparar los registros de mortalidad de los jugadores con los de la población estadounidense.
El estudio reportó que los jugadores de la NFL presentaron un riesgo de mortalidad por enfermedades neurodegenerativas 3.8 veces mayor que la población general. Entre las enfermedades consideradas se encuentran la demencia, el Parkinson y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
La misma investigación encontró diferencias en otras causas de muerte, por lo que los resultados deben analizarse de acuerdo con cada categoría y con la metodología utilizada por los investigadores.
La encefalopatía traumática crónica, otra preocupación
Otra investigación publicada en agosto en el British Medical Journal analizó la presencia de encefalopatía traumática crónica (ETC) en cerebros de exjugadores de la NFL fallecidos entre 2016 y 2021.

De los mil 712 jugadores que murieron durante ese periodo, los investigadores estudiaron los cerebros de 338, equivalentes a 19.7 por ciento. La ETC solamente puede diagnosticarse después de la muerte mediante el análisis del tejido cerebral.
De los 338 cerebros examinados, 315, equivalentes a 93.2 por ciento, presentaron neuropatología compatible con ETC. Sin embargo, los propios investigadores señalaron las limitaciones que implica estudiar una muestra basada en donaciones de cerebro, por lo que esos resultados no pueden interpretarse directamente como la prevalencia de ETC entre todos los jugadores de la NFL.
El análisis estimó distintos rangos de posible prevalencia de la enfermedad entre los jugadores fallecidos, dependiendo del periodo estudiado y de la frecuencia de donación de cerebros.
Las medidas que ha tomado la NFL para reducir las conmociones
Durante las últimas décadas, la NFL ha implementado distintas medidas para intentar reducir las conmociones y otras lesiones relacionadas con el contacto. Entre ellas están modificaciones a las reglas, sanciones por golpes ilegales y protocolos para retirar a un jugador del campo cuando existe sospecha de una conmoción.
En las primeras semanas de la Temporada 2026 también se han presentado casos de jugadores como Sam Darnold, Kyler Murray, Caleb Williams, Jayden Daniels y Jaxon Dart que han encendido nuevamente la conversación sobre la seguridad de los quarterbacks.

“La NFL se ha puesto más estricta. En el contacto casco contra casco, a través de las multas, que realmente las multas pues no les afecta mucho, pero suspensiones de partidos, que eso sí les afecta mucho económicamente, en estadísticas y patrocinios.
“Una regla muy importante que cambió fue el kickoff. Por estadística, la mayoría de las conmociones sucedían durante el kickoff por el contacto tan largo de los golpes entre los dos equipos y al reducir ese contacto a 10 yardas, pues ha disminuido el riesgo de conmociones”.
El especialista también habló sobre otras medidas, como la posibilidad de que los quarterbacks se deslicen para evitar determinados contactos, el uso de las Guardian Caps y los Q-Collar, además de la autoridad de los árbitros y especialistas médicos para retirar a un jugador cuando existe sospecha de una lesión.
“También permitirle a jugadores como los quarterbacks poder deslizarse y evitar esto, pero pues vemos ahora a Kyler Murray, que aun así lo conmocionan. Está el uso de diferentes artefactos como las Guardian Caps, que primero eran opcionales en campos de entrenamiento y después obligatorias y luego se permitieron utilizar durante los partidos.
“También los collares (Q Collars) que ayudan a que el flujo sanguíneo se mantenga más alto en el cráneo y con esto disminuye el movimiento dentro del cráneo y golpes en el cerebro. Hemos visto que si el árbitro ve un golpe que ellos consideran que fue muy grave, aunque el jugador se levante, inmediatamente sacan al jugador porque tienen esa autoridad”.

La susceptibilidad de cada jugador ante una conmoción
El Dr. Gutiérrez también señaló la importancia de fomentar una cultura de prevención desde las categorías infantiles. Una parte de ese trabajo, explicó, consiste en enseñar a los jugadores a evitar utilizar el casco como un arma durante el contacto.
El especialista también habló de las diferencias individuales en la respuesta a los golpes y puso como ejemplo al quarterback Tua Tagovailoa, quien ha sufrido varias conmociones durante su carrera en la NFL.
“Desde niños hay que educarlos a hacer ejercicios en el campo para que no utilicen el casco como un arma. Sigue habiendo jugadores sucios que utilizan esto y pues por eso han tratado que el hombro sea lo que contacte al otro jugador y que lo contactes en una zona que no sea la cabeza.
“Hemos visto también la susceptibilidad de cada jugador, hemos visto boxeadores, que es un deporte que se puede comparar, pues que son susceptibles a noquearse”.
“Otros que parece que nadie los puede noquear, entonces también viene como la idiosincrasia de cada jugador y pues algo así muy claro que llegamos a ver fue lo de Tua Tagovailoa cuando estaba en Miami. De repente con un contacto mínimo se conmocionaba y vemos contactos casco contra casco horribles y no hay conmoción.
“También ahí viene la educación al jugador, varios de los signos y síntomas no los podemos detectar si el jugador no habla y obviamente el jugador quiere seguir en el campo. Entonces algunas veces desafortunadamente los mismos jugadores encubren sus síntomas y eso es muy peligroso”.
Suspensiones, una medida que puede tener mayor impacto
El futbol americano es un deporte de contacto, por lo que no todas las lesiones pueden evitarse. Sin embargo, el Dr. Rodrigo Gutiérrez considera que las suspensiones pueden tener un efecto mayor que las multas económicas cuando se busca sancionar golpes ilegales.
“¿Qué es lo que realmente le duele a un jugador de la NFL como sanción? Las multas no les duelen con la cantidad de dinero que gana un jugador estrella.
“Se habló de casos de jugadores, por no decir nombres, que también decían: pues yo junto tal cantidad al año para pagar mis multas de golpes y voy a seguir golpeando. Entonces, ¿en qué momento le duele a un jugador? Cuando lo suspendes al menos un juego. En ese momento una cantidad mínima que pueden llegar a perder son cientos de miles de dólares. Su prestigio, patrocinios, estadísticas, bonos y entonces eso sí les duele”.
El especialista planteó incluso la posibilidad de establecer sanciones vinculadas con el regreso del jugador lesionado.
“Podría ser como en el fútbol internacional, que pues no regresas a jugar hasta que el otro jugador regrese. Eso dolería demasiado, pero el comisionado de la NFL (Roger Goodell), a pesar de todo lo estricto que se ha puesto en ciertas situaciones, en este caso todo se sigue basando en multas y yo creo que no es un freno real”.

La preocupación por las enfermedades neurodegenerativas
El Dr. Rodrigo Gutiérrez también habló sobre los problemas neurológicos que han presentado algunos exjugadores y la investigación que existe alrededor de las consecuencias de los golpes repetidos en la cabeza.
Entre los casos conocidos está el del exquarterback de los Green Bay Packers, Brett Favre, quien en septiembre de 2024 reveló que padece Parkinson, años después de su retiro de la NFL.
“Estos atletas presentan signos de degeneración del cerebro como si fueran personas enfermas de 70 u 80 años. Entonces, si es demencia, es pérdida de memoria o cuestiones de alteración de personalidad.
“Ahora también están estudiando el Parkinson. Cuando habló Brett Favre de que padecía Parkinson, entonces se han estado viendo todas las afecciones. Al final, el cerebro es quien nos rige y de dónde se puede formar todo esto”.
El especialista también mencionó algunos de los cambios de conducta que pueden aparecer en personas con enfermedades neurodegenerativas, aunque subrayó que se trata de un campo que continúa bajo investigación.
“Lo que más ha sorprendido es la forma en que mueren: en aislamiento, agresividad, perder el contacto familiar, incluso el suicidio o atacar a sus propias familias. Entonces todo eso, pues lo están tratando de encajar en una sola enfermedad, pero también estudiar otras enfermedades que no terminan en una forma tan drástica, pero tan difíciles de controlar como el Parkinson”.



