Desde principios de 2009, meses antes de su llegada al Real Madrid, CR7 utilizó empresas fantasmas en las Islas Vírgenes Británicas (considerado paraíso fiscal) para allí almacenar sus ingresos por derechos de imagen.
La información, primero filtrada por Football Leaks para el diario alemán Der Spiegel, apunta que la compañía Tollin Associates protegió casi 75 millones de euros en ingresos publicitarios; en 2015, otras dos empresas caribeñas del mismo paraíso fiscal compraron los derechos de imagen de Cristiano hasta 2020 por otros 75 millones.
Ronaldo generó así casi 150 millones de euros en publicidad y, gracias a la opacidad de su estructura, en un principio solamente pagó directamente al fisco español 5.6 millones por ello, menos del 4% del total.
Además de CR7, el entrenador José Mourinho y el agente de jugadores Jorge Mendes también son señalados por compartir estatus y negocios, y también un modelo de entramados societarios en paraísos fiscales que Hacienda vincula a la voluntad decidida de eludir impuestos.
