La violencia en el futbol se ha hecho presente en distintos países, como ocurrió cuando un aficionado de Aberdeen, en Escocia, lanzó un objeto hacia la cancha y con ese proyectil impactó el rostro del jugador Jack MacKenzie.
An Aberdeen fan has been jailed for 18 months for throwing a seat onto the pitch, hitting his own player at the end of last season.
— Scotland’s Coefficient (@scotlandscoeff1) January 13, 2026
The fan pleaded guilty to culpable and reckless conduct, after the incident left Jack MacKenzie with permanent facial disfigurement. pic.twitter.com/2szxjVTt56
¿Qué pasó con el aficionado y el jugador?
El fanático que agredió al jugador ya fue condenado a 18 meses de prisión, luego de declararse culpable de lesionar a MacKenzie, a quien le desfiguró el rostro durante un partido de la Premier League escocesa.
De acuerdo con BBC News, esto ocurrió el 17 de mayo del 2025, siendo David Gowans, de 32 años, quien lanzó el objeto tras el encuentro entre Aberdeen y Dundee United en Tannadice, cuando había una invasión en el campo por seguidores locales.
MacKenzie se encontraba cerca de la tribuna visitante agradeciendo a los aficionados desplazados por su apoyo.
¿Qué le pasó al futbolista?
Según declaró el sheriff Alastair Carmichael durante la audiencia, el futbolista sufrió una “laceración profunda de 5 centímetros en la ceja izquierda” y una “abrasión de 5 centímetros debajo del ojo izquierdo”.
MacKenzie, ahora jugador del Plymouth Argyle, recibió atención médica en el momento, retirándolo de la cancha en silla de ruedas.
???????? Yyyaaaasssssssss Jack MacKenzie scores!!!!#StandFree | @Jack_Mack32 pic.twitter.com/2YmdJJafhW
— Aberdeen FC (@AberdeenFC) August 8, 2021
Estaba ebrio, pero confesó
El fiscal Lee Corr expuso que, el día de los hechos, Gowans envió mensajes a la oficial de enlace de seguidores del club, Lynn Fiske, primero negando su responsabilidad y después terminó por aceptarlo.
El abogado defensor Larry Flynn explicó que su cliente se encontraba bajo los efectos del alcohol durante los hechos.
“Está extremadamente avergonzado por el incidente y acepta que se decepcionó a sí mismo y a su club de futbol”.
El tribunal impuso a Gowans una prohibición para asistir a partidos de futbol durante 10 años, el máximo permitido por la legislación vigente.
