
Liverpool tuvo que venir de atrás para vencer 2-1 al Atlético de Madrid en el debut de ambos equipos en la nueva temporada de la Champions League.
Los colchoneros comenzaron ganando gracias al tanto de Marcos Llorente, pero los Reds vinieron de atrás y ganaron tras las anotaciones de Szoboszlai y Alexis Mac Allister.
¿Cómo fue el partido?
El Liverpool tenía cuentas pendientes con Marcos Llorente desde aquella eliminación en la víspera del confinamiento en marzo de 2020. Los 'Reds' no olvidan los cuatro goles que ha marcado aquí el futbolista. Y llegó un quinto. Pero el Liverpool esta vez supo remontar, empezar esta Champions con victoria y superar lo perpetrado por Llorente en su templo.

Fue un signo preocupante para los 'Reds', cuando Llorente a los veinte minutos aprovechó una asistencia de Julián Álvarez, de vuelta a la titularidad, para hacerse grande delante de la grada de 'The Kop'. Una imagen que persigue a los aficionados ingleses por más de un lustro y que cercenó su posibilidad de crear una dinastía en Europa. Llorente acabó aquella noche con el vigente campeón y el Liverpool no ha vuelto a oler un 'Orejona'.
Pero el empuje del Liverpool obligó al equipo de Diego Pablo Simeone a recular. Estaba haciendo daño a una línea adelantada y a una defensa de urgencias, con una pareja tierna como la que forma Van Dijk y Jacquet, que apenas han jugado unos partidos juntos, y porque el lateral derecho era Ronald Araújo, ya que no es posible confiar en Jeremie Frimpong. Pero el equipo reculó ante las acometidas locales.
El Liverpool tomó el mando del partido y, aunque a este conjunto de Andoni Iraola aún le queda un largo proceso de maduración, tiene armas de sobra para hacer daño. Si no es Isak, es Wirt, si no, Barcola y si no, Ngumoha. Y si encima se unen los centrocampistas, el Liverpool responde.
Lo había merecido ya Wirtz, con una volea que despejó otro de los héroes de este estadio, Jan Oblak, pero el premio se lo llevó Szoboszlai, después de un taconazo espectacular de Araújo dentro del área. El uruguayo se vistió de asistente y permitió el empate del húngaro antes del descanso. A Simeone se le cayó la moral del equipo, que acusó el tanto.
En cuanto empezó la segunda parte, los espacios en la defensa rojiblanca afloraron y Barcola debió marcar el 2-1 en un mano a mano que un futbolista que cuesta 140 millones tiene que marcar sí o sí. Encima, unos minutos después se lesionó.

Pero en la jugada posterior a ese error y tras poder tocar y tocar el Liverpool llegó a la frontal del Atlético sin que nadie hiciera nada y Alexis Mac Allister enganchó la pelota con la zurda y culminó la remontada.
Reivindicación para el argentino, que en la previa del partido esgrimió su resentimiento contra el Liverpool por no haber renovado su contrato y sí el de sus compañeros en el medio. Se señaló el pecho y dijo "aquí estoy yo".
Su gol sentenció al Atlético, incapaz de volver a engancharse al partido en ataque, pensativo aún sobre qué hubiera pasado si el Liverpool no le hubiese apretado tanto tras el gol de Llorente y si le hubiese buscado más cuando había espacios y cuando los de Iraola se preguntaban si esto iba a ser la primera decepción europea de la temporada.
Con el tiempo ya casi cumplido y el Atlético agarrándose a algún milagro en el tiempo de descuento, a Frimpong le anularon el tercero por fuera de juego. No importó. La victoria se quedó en Anfield y el Atlético empieza con el pie izquierdo esta Champions. Será un camino largo hacia el top ocho.



