Faltan 8 días para que la pelota ruede en la Copa del Mundo 2026 y aunque todo parece listo para que se dé el silbatazo inicial, todavía hay un gran detalle por resolver.
Y es que los propietarios de palcos y plateas del Estadio Ciudad de México mantienen su batalla en busca de respuestas claras para terminar con la incertidumbre que ha rodeado, como la entrega de boletos y si podrán o no pasar alimentos y bebidas a sus lugares.
No se resuelven las dudas
El Vicepresidente de la Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas, Roberto Ruano, afirmó en entrevista que el documento difundido por el Estadio Ciudad de México no resuelve las dudas de los propietarios y lamentó que la información no haya sido emitida directamente por la FIFA, como les habían prometido anteriormente.
"Lo único que informa es que el estadio ya tiene los boletos, pero no explica el mecanismo de entrega ni los tiempos. Nosotros esperábamos una comunicación oficial de FIFA y no únicamente de la administración del estadio", señaló en entrevista con mediotiempo.
Con nuevo respaldo judicial
Paralelamente, la asociación obtuvo un nuevo respaldo judicial, luego de que recuperaran vigencia diversas medidas precautorias que habían sido revocadas previamente.
De acuerdo con Ruano, estas resoluciones garantizan cuatro aspectos fundamentales: el acceso de los titulares a sus palcos durante el Mundial, la posibilidad de rentar, vender o transferir los lugares conforme a sus contratos, el ingreso mediante los títulos de propiedad en caso de no contar con boletos físicos y el derecho al estacionamiento para quienes lo tengan establecido en sus documentos.
También criticó que, pese a que México conocía desde hace años que sería sede de la Copa del Mundo, todavía existan temas sin resolver a días de la inauguración.
"En los Mundiales de 1970 y 1986 no pasó esto. Con meses de anticipación ya teníamos nuestras acreditaciones y accesos. Ahora han querido cambiar las reglas y lo han hecho mal, nos han obligado a acudir a los tribunales para que se respeten contratos que tienen décadas de vigencia".
Más allá de la posibilidad de asistir a los encuentros mundialistas, Ruano explicó que la principal preocupación de la asociación es proteger los derechos adquiridos por los propietarios para los próximos años.
"El objetivo no es únicamente este Mundial, pues estamos defendiendo derechos que siguen vigentes para los siguientes 40 años. También buscamos que se derogue el nuevo reglamento que pretende modificar diversas condiciones establecidas en nuestros títulos".
Consecuencias legales
Incluso advirtió que, en caso de que no se respeten los derechos de los propietarios, podrían existir consecuencias legales y económicas importantes para la administración del inmueble.
A pesar de que la asociación ha manifestado públicamente su disposición al diálogo, Ruano aseguró que actualmente no existe comunicación con los responsables del estadio.
"No hemos tenido ningún acercamiento. Desde el cambio en la dirección del inmueble se rompieron las conversaciones y no hemos recibido respuesta a nuestros llamados".
El vicepresidente también reconoció el desgaste que ha generado el conflicto entre los propietarios y la administración, al considerar que el trato recibido ha sido poco favorable.
"Estamos cansados de la forma en que se han manejado las cosas y de una comunicación que consideramos despectiva. Sin embargo, estas situaciones han fortalecido a la asociación y hoy contamos con el respaldo de nuestros afiliados para seguir defendiendo nuestros derechos".
Una vez que las medidas precautorias sean notificadas formalmente al estadio, la asociación prevé acudir acompañada por un notario público y un actuario judicial para intentar ingresar a los palcos, tal como lo han hecho históricamente. En caso de que se les impida el acceso, buscarán dejar constancia legal de los hechos para que la autoridad determine las sanciones correspondientes.
"Si nos niegan la entrada, quedará acreditado mediante una fe de hechos. A partir de ahí, el juez tiene facultades para imponer multas, ordenar arrestos administrativos e incluso solicitar el apoyo de la fuerza pública para garantizar el cumplimiento de sus resoluciones".
