César Huerta debutó en la Copa del Mundo, lo hizo esta noche en Guadalajara y experimentó un momento que es indescriptible, combinado con la victoria de México, le agrega un sabor aún más especial.
El atacante del Anderlecht de Bélgica no ocultó su felicidad por el momento que vivió al minuto 84 del partido entre México y Corea del Sur, cuando entró de cambio por Julián Quiñones y oficialmente hizo su aparición mundialista.

Además, fue inolvidable porque toda su familia estuvo presente en las gradas del Estadio Guadalajara.
“Ha sido una noche mágica. Yo soy de aquí de Guadalajara, mi familia estuvo presente, eso hace una victoria más que especial”, señaló en la zona mixta post partido.
La primera meta de México era avanzar a la siguiente ronda, por lo que el primer objetivo se cumplió. Ahora, esperan seguir por el mismo camino para hacer historia.
“Eso es un plus para nosotros, nos hace mucha ilusión el poder seguir estar cerca de nuestra meta”.
Aunque triunfos son amores, “El Chino” fue enfático al asegurar que ni su 100% de efectividad tras dos partidos es para confiarse en la recta final de la fase de grupos.
“Muchas cosas siempre por mejorar. Javier (Aguirre) verá el video y nos dirá los detalles que tenemos que mejorar. Él está muy feliz, no nos dijo nada, ni siquiera hablamos, entramos al vestidor y solo nos saludamos, se siente la buena vibra del equipo, todos están muy felices”.
Por último, Huerta dijo que el grupo está motivado por la respuesta de la afición en todo el país, y esa responsabilidad la deben agradecer con una buena representación.
“La ilusión está a tope, y la motivación, es una bonita responsabilidad que tenemos de que la gente se sienta bien representada por la selección mexicana”.
