México y Corea del Sur siguen fortaleciendo sus lazos durante este Mundial y, sin importar el resultado, las culturas se unen en diferentes aristas como a cultura, la gastronomía, la música y hasta el deporte, al grado de que muchos los consideran pueblos hermanos.
Y en pleno Mundial, esa hermandad encontró su mejor escenario en el Fan Fest de Guadalajara, justo en el medio tiempo del duelo entre México y Corea del Sur.
Mientras el partido descansaba en la cancha, en la explanada la fiesta no se detenía. Los aficionados aprovecharon el descanso del juego para encontrarse en un mismo punto cultural donde las diferencias quedaron de lado.
Las comparaciones surgían entre risas, celulares levantados y un ambiente totalmente mundialista.
Banda Tierra Sagrada contra BTS. Las telenovelas mexicanas frente a los K-Dramas, entre más.
¡El FIFA Fan Festival™ Guadalajara celebra el gol de @miseleccionmx! ????????#SomosGuadalajara #Somos26 #FIFAWorldCup pic.twitter.com/5uvfcz1rT4
— FIFA World Cup 26 Guadalajara™ (@Gdl2026) June 19, 2026
Y entonces llegó el momento que encendió todo.
Los primeros acordes de “Gangnam Style” comenzaron a sonar en fan fest y, de inmediato, la explanada se convirtió en una pista de baile colectiva.
El éxito mundial de PSY, lanzado en 2012, volvió a demostrar su poder de convocatoria.
La canción que satiriza el estilo de vida ostentoso del distrito de Gangnam en Seúl no solo marcó una época, también rompió récords como el primer video en superar los mil millones de reproducciones en YouTube.
Pero en Guadalajara, los números quedaron de lado. Lo importante era el instante.
Mexicanos y coreanos comenzaron a ejecutar el famoso “baile del caballo”. Algunos con precisión, otros improvisando, pero todos con la misma intención: ser parte del momento.
Durante esos minutos del medio tiempo, el futbol pasó a segundo plano. No hubo banderas enfrentadas ni rivalidad en la pista improvisada.
Solo música, baile y una misma celebración de más de 18 mil personas compartida.
Porque antes de volver a la cancha, México y Corea del Sur ya habían vivido su propio encuentro… y ese lo ganó la fiesta.

