Horas antes de que México enfrentara a Sudáfrica en la inauguración de la Copa del Mundo, un nuevo acto de violencia se desataba en el departamento colombiano de Nariño, incidente que causó la muerte de 8 personas que fueron identificadas como disidentes de la FARC, a manos del ejército de ese país. Curiosamente, en el Estadio Ciudad de México, una persona nacida ahí, marcaría después el primer tanto de esa justa.
En la localidad de Magüí Payán, el 24 de marzo de 1997, nació Julián Quiñones, hoy uno de los héroes del triunfo tricolor. No fue una infancia fácil la que tuvo en esas tierras afectadas por la guerrilla, y tal vez que eso influyera para que decidiera no volver ahí cuando su país tocó a su puerta para formar parte del representativo cafetalero, siendo la última vez apenas en mayo de 2023 cuando oficialmente confirmó que no estaba interesado en formar parte de ese representativo.
¿Por qué Julián Quiñones decidió jugar por México?
Para nadie que ha seguido su carrera es un secreto que desde siempre ha tenido gran olfato goleador y eso fue precisamente lo que lo trajo a México tras destacar en un torneo Sub-17 con el club Futbol Paz de la ciudad de Cali. Tigres, que por entonces sumaba jugadores extranjeros de toda Sudamérica a raudales, lo identificó y lo trajo al país para 2015. La confianza que no recibió de parte de los clubes importantes de su país la encontró al norte para ya no volver más.

A partir de entonces fue como inició su idilio con el país a pesar de que tuvo un inicio errante que lo llevó a ser cedido a Venados de Yucatán y después a Lobos BUAP. Lo que vivió en el Atlas, donde fue Bicampeón de la Liga MX, y después en América, donde sumó otro par de campeonatos sólo afianzaron el cariño de un jugador que acá se sintió como en casa.
"Todos saben que mi vida la he hecho en México, me di a conocer por México, todo lo he hecho acá, mi familia la construí acá. A México le agarré mucho amor; todo lo que soy y lo que ahora tengo, como persona, se lo debo a México; le tengo mucho agradecimiento y lo mejor que puedo hacer es representarlo, de la mejor forma y dar todo de mí", dijo en octubre de 2025, un año después de que recibiera su carta de naturalización.
Y es por eso que hoy se le ve vestido de verde, convertido en un delantero capaz de darle un giro a los partidos por sí solo, algo que los aficionados mexicanos hoy celebran. Gracias a él, en buena parte, México por fin ganó en un partido inaugural del Mundial, con Nariño ya como un lejano recuerdo.

