Copa Mundial

Memo Ochoa y el dolor de Sudáfrica 2010: ‘Fue cuando más clara tuve la intención de ir a Europa’

El guardameta está a punto de vivir su sexto Mundial, cerrando así su etapa en el Tri.

Memo Ochoa está cerca de hacer historia (Jesús Quintanar)
Memo Ochoa está cerca de hacer historia (Jesús Quintanar)
Minelli Atayde
Ciudad de México

Más de dos décadas han pasado desde que un joven e ilusionado guardameta se integró por primera vez al Tri. Hoy, consolidado con cinco Mundiales y en camino a disputar el sexto, Guillermo Ochoa contempla su legado con una mezcla de añoranza, orgullo y calma absoluta. 

El histórico arquero asume con madurez el inminente desenlace de una carrera inigualable, respaldado por la certeza de haberse entregado por completo en cada partido con el uniforme nacional.

“Lo he entregado todo, lo he dejado todo en la cancha. Puedo mirar de frente a quien sea. Estoy tranquilo en esa situación porque sé el compromiso que he tenido durante todos estos años con la Selección Mexicana y con mi carrera. Hoy lo más importante es disfrutar este momento, pero también mantener la responsabilidad y el profesionalismo que siempre me han acompañado”

Y agregó: “Ojalá que cuando piensen en Guillermo Ochoa recuerden a alguien que fue una figura positiva para el deporte y que siempre intentó representar de la mejor manera a su país”, expresó

El arquero reconoció que el vivir sus últimos momentos como seleccionado nacional tiene una carga emocional importante, y es que resulta difícil imaginar una carrera sin los constantes llamados al Tricolor.

“Obviamente tiene su parte sentimental y su parte difícil porque han sido demasiados años de Selección. Siempre he ido de mi equipo a la Selección, de temporadas a veranos. He convivido con ella durante prácticamente toda mi carrera y no me veo haciendo una trayectoria sin la Selección. Pero también he ido preparando esta etapa final con mucha conciencia, con mucha tranquilidad y platicándola con la gente que me rodea”

El dolor de Sudáfrica 2010

El guardameta admitió que su trayectoria también ha tenido altibajos. Su punto de quiebre ocurrió en el Mundial de Sudáfrica 2010, cuando el técnico Javier Aguirre lo relegó al banquillo para darle la titularidad al veterano Óscar Pérez. Esta dura experiencia, lejos de frenarlo, se convirtió en el catalizador que lo impulsó a abandonar su zona de confort y emigrar al fútbol europeo en busca de revancha.

“Durante toda la carrera siempre hay momentos buenos y malos. En ese momento parecía que todo venía bien y de pronto la vida te da un revés. Ahí fue cuando entendí que necesitaba crecer, que necesitaba salir de mi entorno para convertirme en un mejor futbolista y también en una mejor persona. Fue cuando más clara tuve mi intención de irme a Europa y esa decisión me ayudó a prepararme para todo lo que vino después”

Memo asegura con tranquilidad que habló en su momento con el Vasco Aguirre de lo sucedido en Sudáfrica y lo hizo sin ningún rencor

“Sí lo he platicado con él. Nos hemos sentado, hemos compartido nuestros puntos de vista, y nada, como dos profesionales. Él en su momento tomó sus decisiones bajo lo que él observaba. Yo hablé de cómo lo viví y cómo lo vi del otro lado. A veces uno puede no estar de acuerdo con algunas decisiones, pero uno tiene que ser profesional y respetar siempre a la cabeza del grupo”.

El riesgo de Europa

La trayectoria de Ochoa no fue sencilla como muchos pudieran imaginar. Cuando tenía todo en México con el América, se arriesgó a irse a Europa.

“Yo tampoco voy a ocultar nada. En México mi techo estaba con América. Mi cabeza no estaba en otro equipo porque para mí no había más que América. Pero si quería seguir creciendo, buscar nuevas oportunidades y exigirme más, tenía que salir. A veces uno toma decisiones que parecen aventuradas o incluso inconscientes, pero estoy feliz de haberlo hecho. No me arrepiento de nada y volvería a repetir cada paso que di”

Esa búsqueda lo llevó a construir una carrera internacional poco común para un portero mexicano. Más allá de los clubes y los países en los que jugó, Ochoa considera que uno de sus mayores logros es haber abierto puertas para quienes vienen detrás.

“Ojalá que el recorrido que hice sirva para que otros porteros mexicanos tengan más oportunidades. Cuando yo llegaba a ciertos equipos prácticamente no existía una referencia de porteros mexicanos en el extranjero. Si mi experiencia ayuda a que los clubes miren con otros ojos al futbolista mexicano, entonces habrá valido mucho la pena”

Lo mejor de sus Mundiales

Al hablar de su legado, Ochoa deja en segundo plano las atajadas memorables, los récords y las participaciones mundialistas. Por supuesto, destaca la atajada a Neymar en Brasil 2014.

“Brasil siempre va a ser un antes y un después en mi carrera a nivel internacional y mundialista. Estábamos jugando en un estadio lleno, rodeados de aficionados brasileños en su propio país, y fue una experiencia que marcó mi trayectoria”

Luego recordó el penal que le detuvo a Robert Lewandowski: “Otro de los recuerdos más bonitos que me llevo fue el de Qatar. Como portero, atajar un penal es casi como hacer un gol para un delantero. Aquel día el estadio estaba prácticamente lleno de mexicanos, había muy pocos aficionados de Polonia y realmente se sentía como jugar de local. Después de esa atajada pude disfrutar lo que estaba pasando en la tribuna; escuchar cómo gritaban y coreaban mi nombre fue algo que no había vivido en otros partidos. Fue un momento muy especial y un recuerdo que voy a guardar para siempre”.

Con cinco Mundiales a cuestas, una larga trayectoria en Europa y el reconocimiento de varias generaciones de aficionados, Guillermo Ochoa se prepara para el cierre de una era. Lo hace con la satisfacción de quien considera que no dejó nada pendiente en el camino y con la ilusión intacta de volver a representar a México en la máxima cita del futbol.

“Siempre he sido un competidor y quiero seguir siéndolo hasta el último día de mi carrera. Mi responsabilidad es prepararme para jugar, para responder si me toca estar en la cancha, pero también para apoyar al grupo si el rol es otro. En una Copa del Mundo son igual de importantes los que juegan 90 minutos que los que tienen que entrar cinco minutos y resolver una situación complicada"

“Estoy listo para lo que venga. Lo único que puedo decir es que siempre he intentado dar lo mejor de mí y que cada decisión que tomé fue pensando en crecer. Si hoy estoy cerca de otro Mundial es porque nunca dejé de competir, nunca dejé de trabajar y nunca dejé de creer que podía seguir aportando algo a la Selección Mexicana”

Mediotiempo

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MEDIOTIEMPO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.

INICIA LA CONVERSACIÓN