A través de las décadas, el Mundial nos ha enseñado que el éxito no solo se mide en trofeos, sino también en la persistencia y en la capacidad de romper barreras históricas.
En esta nueva entrega de nuestro serial en Mediotiempo, viajamos a una época donde los empates obligaban a repetir partidos enteros y saltamos al nuevo milenio para atestiguar cómo un estratega grabó su nombre en la eternidad. Son estas curiosidades y hitos los que alimentan la pasión por el torneo más grande del planeta.
4 de junio de 1938
El emblemático Parque de los Príncipes fue el escenario donde se levantó el telón de la tercera edición de la Copa del Mundo en Francia. En el duelo inaugural, Suiza y Alemania protagonizaron un choque sumamente cerrado que terminó empatado 1-1 tras los 90 minutos y la prórroga.
Debido a que en aquel entonces el reglamento no contemplaba los tiros penales para decidir un ganador, se tuvo que programar un partido de desempate cinco días después, donde los suizos finalmente se impondrían 4-2 para avanzar de ronda, dejando una de las anécdotas más curiosas de los formatos antiguos con una ‘doble inauguración’.
4 de junio de 2002
La jornada del 4 de junio en el Mundial de Corea-Japón quedó marcada por dos sucesos fundamentales. Primero, el anfitrión Corea del Sur hizo vibrar a su gente al vencer 2-0 a Polonia, logrando así la primera victoria de su historia en una cita mundialista tras múltiples intentos fallidos en ediciones previas.
Ese mismo día, el mundo del futbol rindió tributo a la trayectoria de Bora Milutinovic. Al debutar en el banquillo de China, el estratega serbio se convirtió en el primer técnico en dirigir a cinco selecciones distintas en cinco mundiales consecutivos (México 1986, Costa Rica 1990, Estados Unidos 1994, Nigeria 1998 y China 2002), un récord de longevidad y adaptación que parece inalcanzable.
Para realizar esta nota pudieron ser utilizadas fuentes de información basadas en inteligencia artificial con la curación y validación de nuestro equipo editorial.
