Tras hacer un temporadón con el Bayer Leverkusen, Xabi Alonso fue el elegido para sustituir a Carlo Ancelotti en el banquillo del Real Madrid, pero su gestión no progresó por varios factores y su salida le dejó una "cicatriz" que llevó por algún tiempo.
Uno de los golpes fuertes que recibió fue el desaire de Vinícius Jr. tras ser sustituido en un Clásico ante el Barcelona, pues el jugador brasileño salió muy molesto y se fue al vestidor, evidenciando que no tenían la mejor de las relaciones.
"Afortunadamente no tengo muchas cicatrices en mi carrera. Es cierto, me quedó una cicatriz, pero se cura. Ahora que está curada, estoy muy motivado y decidido a disfrutar de esta nueva etapa como lo hice cuando empecé en el Real Madrid", dijo Alonso ene entrevista para The Athletic.
Ahora, Xabi -mediocampista virtuoso y con éxitos en su joven carrera como entrenador- intentará hacer un buen papel al frente del Chelsea y lo hará desde la autocrítica y el análisis de lo que no salió en el Real Madrid.
"Mirando hacia atrás, me quedo con lo positivo y con lo que no funcionó. He sido muy autocrítico, pensando en qué podría haber hecho mejor porque las cosas no salieron como esperaba", dijo el español.
"Hay muchas experiencias, la adaptación que tuve que hacer, algunas cosas que funcionaron y otras que no, tanto en lo que respecta al juego como a la gestión de grupo. Es una mezcla de todo", añadió tratando por encima su relación con los futbolistas.
