A pesar de no tener el reconocimiento que merece por parte de diversos sectores, Joel Huiqui terminó por ser una pieza fundamental para que Cruz Azul consiguiera su décimo campeonato de Liga MX. Pues más allá de contar con un plantel de primer nivel, el director técnico tuvo una serie de aciertos para beneficio de su equipo.
El cambio de Campos y adelantar a Rotondi
Uno de los cambios que terminó por ser fundamental tanto en el esquema como en el modelo de juego de Huiqui fue haber colocado a Omar Campos en su banda natural, es decir como lateral por izquierda. Cabe recordar que Nicolás Larcamón lo utilizó como lateral por derecha durante gran parte del Clausura 2026.
Aunque dicho cambio no pareciera ser tan importante a simple vista, esto permitió que Rodolfo Rotondi jugara mucho más cercano a la línea de fondo. Ante la polivalencia de Rotondi al poder jugar como lateral, interior o extremo por izquierda (entre otras posiciones), Huiqui y la Máquina pudieron complementar mucho más su ataque al contar con el argentino en el último tercio de la cancha, lo cual terminó por mostrarse en la Liguilla y particularmente en la Final.
Jeremy Márquez, Amaury García y Christian Ebere
Ante la ausencia de Erik Lira por estar concentrado con la Selección Mexicana, Joel Huiqui utilizó a Amaury García como una especie de mediocentro que se colocaba entre los defensas centrales (Piovi y Ditta) al momento de replegarse. Mientras que en el apartado ofensivo brindaba una bocanada de aire fresco para apoyar a Charly Rodríguez y compañía en el mediocampo.
Después de ser sumamente criticado y alternar la titularidad durante la Fase Regular, Christian Ebere encontró su mejor forma futbolística de la mano de Huiqui. El nigeriano solo anotó un gol durante la Fase Regular, sin embargo, terminó por ser el héroe de los Cuartos de Final ante Atlas y marcó frente a Chivas, gracias a la confianza otorgada por el estratega nacional.
Jeremy Márquez fue una de las grandes revelaciones de la Liguilla del Clausura 2026. Pues más allá del talento que ya había mostrado con el Atlas, el mexicano desplegó su habilidad como lateral por derecha. Con la baja de Jorge Rodarte por influenza, Márquez se adueñó de la banda derecha a partir de las Semifinales, incluso marcando un gol ante Chivas.
Discurso ante los medios y el equipo
Joel Huiqui se ganó el agrado de los medios de comunicación desde su primera conferencia de prensa al término del partido entre Cruz Azul y Necaxa por la Jornada 17. Pues, siendo fiel a sus valores y carisma, se sinceró al revelar que no intentaba revolucionar el trabajo hecho por Nicolás Larcamón, sino más bien, realizar ligeros cambios o ajustes.
Contrario al estilo de otros directores técnicos que prefieren engancharse con los medios de comunicación o desviar la atención de las falencias de sus equipos, Huiqui se ha mostrado sincero y crítico en los momentos adecuados. Una actitud con la que consiguió balancear la presión de dirigir a uno de los llamados “cuatro grandes” del futbol mexicano.
El estratega también logró trasladar su templanza a un vestidor con mucha calidad como el que es el de Cruz Azul. En lugar de querer cambiar las cosas de la noche a la mañana, el joven entrenador mexicano escuchó a sus dirigidos y los colocó en las posiciones adecuadas para potenciar su talento.
La identidad celeste
El oriundo de Los Mochis, Sinaloa, pero criado en el ejido de Ohuira, encontró la manera de regresarle un sentido de “familia extendida” a Cruz Azul. Contrario al tenso ambiente que se sintió con los comentarios de Nicolás Larcamón durante sus últimas semanas con los cementeros.
Después de haber militado durante 6 años como jugador de la Máquina, Huiqui comenzó su interinato con el apoyo de la afición celeste. Sin embargo, Joel se mostró agradecido, fue transparente al momento de ser necesario y también defendió los valores de Cruz Azul. Es así que logró impartir una identidad con la cual los aficionados celestes se han sentido orgullosos de pertenecer.
