
Alexis Vega reconoció que en su carrera no ha tenido múltiples propuestas para emigrar al futbol de Europa, aunque existió una, procedente del Espanyol, que estuvo muy cerca de concretarse de no ser por una lesión en el que iba a ser su partido de despedida de Chivas.
Convertido en uno de los mejores jugadores mexicanos en la actualidad, causa extrañeza no ver a Alexis en un futbol de mayor calidad, aunque todo pudo ser diferente si hubiera decidido no jugar ese partido del 13 de enero de 2023 ante Atlético de San Luis en el que salió del campo en camilla.
"La verdad no he tenido muchas propuestas para ir al futbol de Europa. Una vez estuve a nada de llegar al Espanyol, ya tenía un acuerdo cerrado con ellos cuando estaba en Chivas. Mi representante me dijo que si quería que ya no fuera a San Luis, que viajara a Barcelona a presentar exámenes médicos y yo, por estar con mis compañeros y jugar mi último partido, dije que quería viajar. Me lesiono la rodilla", explicó en conferencia de prensa.

Aunque no lo mencionó, Vega salió llorando del terreno de juego, pues había perdido su boleto al mercado europeo, justo en un momento en el que ya empezaba a verse como un jugador superlativo en México.
"Los doctores del Espanyol me dijeron que no veían nada grave y me querían llevar así. La última palabra la tenía el dueño, que quería que llegara, me pusiera los zapatos y jugara", añadió el delantero, quien finalmente se quedó en el país.
Pasados tres años, sin embargo, hoy no muestra ningún signo de pena por esa situación, pues en Toluca alcanzó el éxito que deseaba en su carrera.
"La vida me tenía preparado algo más bonito, regresar a casa para conquistar más títulos con el equipo de mis amores. Me gustaría ser una leyenda, ganar más campeonatos".



