Una de las grandes historias que tiene el Pachuca a lo largo de los años, es la llegada de Andrés Chitiva y Miguel Calero, dos jugadores que marcaron época y ganaron absolutamente todo con el club.
Sin embargo, hay una historia detrás de estos jugadores, ya que, el propio Chitiva dio a conocer que su fichaje con los Tuzos, ni siquiera lo tuvo en la mente, pero se dio.
¿Cómo llegó Andrés Chitiva a Pachuca?
Todo comienza porque Andrés Chitiva quería encajar bien en la selección Colombia, donde él, era muy joven. Miguel Calero, uno de los líderes, le dio a conocer a Andrés que probablemente se iría a jugar a México, pero quería que él lo acompañara, por lo que lo iba a recomendar.
“Me dice, ‘fíjate que hay una posibilidad de que vaya a México yo y quiero, me gustaría recomendarte también’. Sí, Migueluchi, vamos. Claro. Yo por tratar de quedar bien, no viendo lo de México, sino tratando de quedar bien”, reveló en entrevista en el podcast de El RePortero.
Fue entonces, cuando se comunicó Jesús Martínez con él, para decirle que lo habían observado y que estaban negociando su salida de Millonarios para llegar al Pachuca. Él, no tomó mucha importancia en ese momento y dijo que sí a todo lo que le decía el presidente.
“Nos llama el presi, Jesús, bueno me dice a mí, ‘¿sabes que hay una posibilidad de que vengas para acá? Nos gustó mucho el torneo que hiciste. Voy a comprar a Miguel Calero y Miguel Calero habló conmigo. Yo te vi jugar y quiero que tú también te vengas para acá’. Sí, Pres le digo yo. Yo todo le decía. Sí, si todo bien, que no sé qué”.
¿Cómo se enteró Andrés Chitiva de su fichaje a Pachuca?
Tras varios días de la conversación, Andrés Chitiva cuenta que fue a entrenar con normalidad, pero no lo dejaron hacerlo. Entonces, Chitiva acudió con el presidente de Millonarios y fue cuando se enteró de que ya estaba vendido.
“Pasa una semana, voy a entrenar a Millonarios y me dicen, ‘no puedes entrenar’. ¿Por qué? Voy al departamento del presidente, me dice, ¿sabes qué? Ya estás vendido, Pachuca. Hay una opción de compra, es un préstamo por 6 meses y hay una probabilidad muy grande ya que te quedes. El presidente está muy ilusionad contigo”.
El exjugador de los Tuzos aceptó que no quería venir a México, asegurando que él estaba muy cómodo en su club. Al final, Caleroya estaba en el país y Jesús Martínez lo convenció de que fuera, que todo iba a estar bien.
"Yo no sabía nada, no supe qué decir. Hablo con el presi por teléfono y me dice, ‘ya Miguel está acá, quiero que te vengas y te vienes el domingo’. A los 19 años ni siquiera tenía gente a los 19 que yo dije, ‘no, yo todo estoy feliz acá, no me quiero mover’. Ni me preguntaron, pues hablé con el presi, obviamente me dijo, "no, acabas a estar bien, no te preocupes’. Pues el domingo arrancar sin miedo a la muerte, ahora sí que dándole”.
