Durante muchas temporadas, las Águilas del América han acostumbrado a su afición a tener grandes estrellas en sus filas; sin embargo, este exceso de talento y de egos en ocasiones puede generar momentos de tensión en los vestidores como sucedió con Cuauhtémoc Blanco e Iván Zamorano.
Recientemente, Héctor González Iñárritu, exdirectivo del conjunto azulcrema, recordó uno de los episodios que provocó un momento por demás incómodo en la intimidad del club de Coapa.
Aquella anécdota fue protagonizada por dos ídolos de la afición americanista, como lo son Cuauhtémoc Blanco e Iván Zamorano, dos figuras históricas que un roce desde el primer día del atacante chileno en Coapa.
Durante una charla con TUDN, el exdirectivo explicó que la llegada de Zamorano surgió gracias a la recomendación del también chileno Fabián Estay. Tras concretar el fichaje del exdelantero del Inter de Milán, la directiva decidió presentarlo ante el resto del plantel en el vestidor.
¿Cuál fue el comentario de Cuauhtémoc Blanco que irritó a Ivan Zamorano?
Lo que parecía un acto de bienvenida cambió de ambiente en cuestión de segundos. Mientras el grupo convivía con el nuevo refuerzo, Cuauhtémoc Blanco lanzó un comentario cargado de ponzoña. El histórico dorsal 10 gritó: “Ya no vengan a robar”.
La frase no cayó bien en Zamorano, quien respondió de inmediato y con seriedad. El chileno dejó claro que su trayectoria hablaba por él y rechazó cualquier insinuación sobre su compromiso profesional.
“Iván se voltea y le dice 'oye, que te quede claro, yo no he robado en ningún lado, estuve en Real Madrid, fui Pichichi, estuve en el Inter, soy seleccionado, y te voy a demostrar que vengo como profesional y a cumplir y ser campeón con el América'”, recordó González Iñárritu.
Pese a ese tenso episodio, el destino evitó que ambos compartieran vestidor durante esa etapa. Poco después, Blanco salió cedido al Valladolid de España, situación que permitió a Zamorano asumir el papel de principal referente ofensivo del conjunto azulcrema.
Con el paso de los meses, el chileno respaldó sus palabras dentro de la cancha. Su liderazgo, experiencia internacional y capacidad goleadora resultaron determinantes para el funcionamiento del equipo. Además, ganó el respeto del grupo gracias a su disciplina y profesionalismo.
La historia terminó con un desenlace exitoso para el atacante andino. Zamorano se convirtió en una pieza clave para que América conquistara el torneo Verano 2002 y pusiera fin a una larga espera por un campeonato de Liga.
