Pumas y Cruz Azul revivirán la final del Clausura 2026 este domingo 11 de octubre en Ciudad Universitaria y saldarán cuentas no solo de ese encuentro, sino de lo que han vivido en sus últimos duelos tanto en fase regular, como en liguilla, pero además, este duelo tendrá otra singularidad desde los banquillos.
Esteban Solari y Joel Huiqui se enfrentarán por primera vez como directores técnicos, con un antecedente reciente que inevitablemente acompaña el partido: ambos estuvieron vinculados, desde distintos momentos, a la historia que terminó con La Máquina como campeona del Clausura 2026.
Solari enfrentó a los Cementeros durante la fase regular de aquel torneo, cuando todavía dirigía a Pachuca y Nicolás Larcamón estaba al frente del conjunto cementero. Fue en la Jornada 13, el 4 de abril, cuando los Tuzos se impusieron 2-1 en el Estadio Cuauhtémoc (Cruz Azul jugaba como local en Puebla), con dos goles de Robert Kenedy.
Semanas después, la historia de Cruz Azul cambió. Larcamón dejó el cargo y Joel Huiqui tomó el equipo para la parte decisiva del torneo. El exdefensa condujo a La Máquina durante la Liguilla y terminó levantando el título después de vencer precisamente a Pumas en la final.
Aquella serie tuvo a Efraín Juárez en el banquillo universitario. Cruz Azul ganó 2-1 en el Estadio Olímpico Universitario con un gol de Rodolfo Rotondi en el tiempo agregado y consiguió el campeonato.

Ahora la escena es distinta. Solari dejó Pachuca y llegó a Pumas para tomar el lugar de Juárez, mientras Huiqui dejó atrás el carácter interino de su nombramiento para continuar como responsable de Cruz Azul.
El antecedente entre Solari y La Máquina existe, pero no entre el argentino y Huiqui. El argentino ya sabe lo que es vencer al equipo cementero; lo hizo ante Larcamón. Este domingo tendrá enfrente a un entrenador diferente y a un Cruz Azul que llega con el peso de ser el campeón vigente.
Pumas, además, necesita que el partido represente algo más que el recuerdo de aquella final. Después de diez jornadas suma 12 puntos y viene de perder 3-2 ante Atlético de San Luis en Ciudad Universitaria. La irregularidad ha acompañado al equipo durante buena parte del torneo, condicionado también por lesiones, convocatorias y suspensiones.
Cruz Azul tampoco llega con la tranquilidad que podría suponerse para un campeón. Huiqui enfrenta ahora una exigencia distinta: sostener un proyecto que dejó de ser una solución de emergencia y demostrar que aquel campeonato puede convertirse en el punto de partida de una etapa competitiva.
Por eso, el atractivo principal estará en el primer duelo entre ambos entrenadores. Solari llega con un antecedente favorable frente a Cruz Azul, aunque conseguido ante otro técnico; Huiqui llega con el antecedente más importante frente a Pumas, el campeonato conseguido hace apenas unos meses.
Esta vez no habrá una final de por medio. Será, simplemente, el primer enfrentamiento entre Solari y Huiqui, con dos equipos que todavía buscan definir el siguiente capítulo después de aquella noche de mayo.





