La falta de ascenso y descenso en el balompié azteca sigue dando mucho de qué hablar y esta noche, tras el encuentro que sostuvieron Atlante y Monterrey en el Estadio Banorte, los estrategas Miguel el Piojo Herrera y Matías Almeyda no se escondieron y se pronunciaron al respecto, pidiendo fortalecer la Liga de Expansión y reconocer al mérito deportivo como un incentivo real.
Este debate dejó esta semana los escritorios del futbol mexicano para llegar al Senado de la República. La iniciativa presentada busca incorporar el mérito deportivo a la legislación y establecer mecanismos permanentes de promoción y descenso cuando existan dos o más divisiones profesionales.
Piojo Herrera y Matías Almeida dan su punto de vista
En medio de esa discusión, dos entrenadores con experiencia en distintos momentos del futbol mexicano hablaron del tema: Miguel Herrera, quien vivió un descenso con Veracruz, y Matías Almeyda, quien dirigió a Chivas antes de dejar el país.
Herrera considera que el sistema debe contemplar tanto el castigo deportivo como la recompensa al equipo que hace bien las cosas, pero advierte que el regreso del ascenso necesita una Liga de Expansión fortalecida.
“Es importante tener el castigo cuando no haces bien las cosas. Y a mí ya me tocó. Fui el último eslabón de muchos años de hacer mal las cosas”, recordó el técnico.
Pero para Herrera el debate no termina en abrir la puerta de la Primera División.
“Hay que fortalecer la Liga de Expansión para hacer una liga fuerte, para que cuando asciendan tengan una competencia real”, señaló.
El entrenador puso como ejemplo el caso del propio Atlante, que consiguió deportivamente el derecho a competir por el ascenso y no pudo concretarlo bajo el esquema anterior.

'Atlante se lo ganó en la cancha y no pudo ascender'
Herrera también hizo referencia al modelo español para explicar que el ascenso y descenso requieren categorías inferiores capaces de sostener a los clubes cuando llegan a Primera División. A su juicio, el problema no es únicamente determinar quién sube o quién baja, sino construir las condiciones para que el equipo que ascienda pueda competir.
“Nuestra división interior no está fortalecida. Hoy en día, antes es una división muy buena. Creo que seguramente los dueños se estarán dando cuenta que hay que fortalecer primero esa división”, expresó.
Almeyda planteó una posición distinta, aunque reconoció el principio competitivo que implica el sistema. Para el técnico de Monterrey, el ascenso y descenso generan incentivos adicionales en una estructura de competencia.
“Evidentemente, siempre que hay ascenso y descenso hay otras motivaciones”, explicó.
El argentino, sin embargo, evitó pronunciarse específicamente sobre el modelo mexicano actual.
“Acá no sé el manejo real. Entonces no puedo emitir una opinión. Ya lo dije el otro día: no sé bien cómo es todo. Ha cambiado bastante desde que yo me fui”, señaló.
Y trasladó la responsabilidad de definir el mecanismo a quienes administran el futbol profesional.
“Hay gente preparada y ahí todos los clubes tienen un montón de dirigentes para definir estos temas, que no podemos resolver ni entrenadores ni jugadores”, agregó.
Las declaraciones llegan en una semana en la que el Senado colocó formalmente el ascenso y descenso en la discusión legislativa. La propuesta establece que, cuando exista una estructura profesional con dos o más divisiones, deberá existir un mecanismo permanente de movilidad entre categorías y que las reglas sean públicas, objetivas, claras y no puedan modificarse durante su vigencia.
Herrera habla desde la experiencia de haber vivido un descenso y desde la necesidad de que exista una segunda categoría competitiva. Almeyda reconoce la función que cumplen el ascenso y descenso como incentivo deportivo, pero se mantiene al margen de valorar el mecanismo mexicano actual.
El debate que llegó al Senado, por ahora, tiene también dos voces desde la cancha: una que reclama que el mérito deportivo tenga consecuencias y otra que recuerda que, antes de emitir un juicio sobre el sistema, hay que conocer cómo está construido hoy.





