Llegó con pocas expectativas, pese a venir de un club grande como el Flamengo de Brasil, Juninho Vieira anotó su primer gol como delantero de Pumas el pasado fin de semana para rescatar un empate en CU ante el León en la jornada 3 de la Liga MX; viene recién desempacado y ya da sus primeras impresiones sobre la afición auriazul tras su estreno goleador en casa.
En entrevista para Ge, con declaraciones recogidas por ESPN Brasil, el goleador del equipo de Efraín Juárez reconoció que aún se está adaptando al equipo, y trabaja para estar en forma lo antes posible; actualmente, el equipo se encuentra en semana de ‘descanso’ por el parón de los amistosos de selección mexicana.
“Fue un gol importante para mí, sobre todo al principio. Estoy haciendo mi mini pretemporada ahora, porque vengo de vacaciones; creo que no llevo ni diez días. Pero me alegré mucho con el gol”, dijo.
Impresionado con CU y la afición de los Pumas
De igual forma, en lo que fue su segundo partido como local como jugador de los Pumas, Juninho reiteró su satisfacción no solo con el equipo, sino con los aficionados, quienes pese a vivir una larga sequía de títulos, siguen alentando en las gradas del Olímpico Universitario, que dicho sea de paso, ya no tendrán que compartir este semestre con la Máquina del Cruz Azul.
“La gente de aquí también es muy apasionada por el futbol. Los Pumas son un equipo muy grande aquí en el país y, sobre todo en casa, es un estadio que siempre está lleno”, dijo.
Cuando Flamengo me necesitó, siempre estuve ahí
Juninho también se dio tiempo de recordar su reciente pasado como jugador del Flamengo, equipo donde lo ganó todo: Campeonato Carioca, Supercopa de Brasil, Brasileirao y Copa Libertadores, además de un subcampeonato en la Copa Intercontinental.
Ahí, Vieira disputó 32 encuentros con una cuota de 4 anotaciones. Pese a esto, el delantero de 29 años confesó que fue un activo que siempre estuvo al servicio del club, y que supo cambiar el “odio” por “cariño”, algo muy difícil de lograr en una institución plagada de estrellas como el Flamengo.
"En el fondo, es esto: cuando me necesitaron, estuve ahí. Eso es lo que me llevo de aquello. Y, me guste o no, no era un jugador que jugara mucho […] Puedo decir que fui muy feliz allí y creo que me fui por la puerta grande. No es fácil llegar al Flamengo hoy, ni siquiera antes. ¿Cuántos grandes jugadores han llegado al club y no han logrado ganarse el cariño de todos?", finalizó.
