- Niños veracruzanos se distraen de la desgracia con un balón en la playa
- El Huracán "Karl" destruyó su centro de formación
La bandera roja en el poste ondea con intensidad, señal de que nadie puede entrar al mar. Es la zona de playa de Boca del Río, Veracruz, donde el oleaje sigue torvo, donde hay restos de troncos de palmeras, de basura, de objetos que arrastró el viento, rastros de la tempestad que pasó por ahí: el Huracán “Karl”.
Es martes 21, el primer día en que la gente regresó a sus actividades en mayor medida en el Puerto, todavía un día antes las calles parecían ser de un pueblo fantasma, con esos silencios que sólo vienen después de la tragedia, cifras oficiales que hablan de más de un millón de damnificados en más de 60 municipios de Veracruz.
Favor de actualizar flashplayer