Editorial Mediotiempo
Estadio Azul
Cuando Lucero Álvarez se agachó y la sangre de su rostro comenzó a manchar su guante pensó que se había vuelto a lesionar el ojo izquierdo, después del choque que había tenido con Francisco Maza Rodríguez.
Era el minuto 19' cuando chocó contra el Maza durante una jugada donde ambos buscaban rechazar el balón en la defensa de Lobos.
En el portero volvieron las imágenes de la lesión en el pómulo izquierdo que casi le provoca perder el ojo el año pasado en un choque contra Everaldo Stum de Gallos.
“Me levanté y seguí la jugada, cuando me miro y me toco la frente y veo el guante todo lleno de sangre no podía creer otra vez que me haya pasado lo mismo, son cosas que tenía en la cabeza pero esta vez por suerte fue mucho menor”, apuntó.
Álvarez quería seguir jugando para evitar la derrota de Lobos BUAP que finalmente llegó al no poder remontar el 1-0 ante Cruz Azul en el Estadio Azul.
“Las ganas siempre están, más cuando estás caliente y quieres seguir para ayudar a tus compañeros, esa era mi rabia, mi ira, mi impotencia pero el doctor me dijo que primero está la salud que era una herida muy profunda pero gracias a Dios ya está y ahora a recuperarme para estar listo para el próximo partido”, agregó.
Al portero le dieron nueve puntadas de sutura para cerrar la herida arriba de la ceja derecha.
Por otro lado, el defensa Carlos María Morales aseguró que no tienen excusas y que buscarán cerrar con tres victorias para lograr la permanencia.
“Es un equipo fuerte, es un equipo muy humano y buscamos ser lo más positivos posibles, aún nos quedan tres fechas, digo a lo mejor vamos continuamente diciendo ‘nos falta esto’, pero no hay más excusa, simplemente de estos nueve puntos hay que lograr los nueve”, aseguró.
Era el minuto 19' cuando chocó contra el Maza durante una jugada donde ambos buscaban rechazar el balón en la defensa de Lobos.
En el portero volvieron las imágenes de la lesión en el pómulo izquierdo que casi le provoca perder el ojo el año pasado en un choque contra Everaldo Stum de Gallos.
“Me levanté y seguí la jugada, cuando me miro y me toco la frente y veo el guante todo lleno de sangre no podía creer otra vez que me haya pasado lo mismo, son cosas que tenía en la cabeza pero esta vez por suerte fue mucho menor”, apuntó.
Álvarez quería seguir jugando para evitar la derrota de Lobos BUAP que finalmente llegó al no poder remontar el 1-0 ante Cruz Azul en el Estadio Azul.
“Las ganas siempre están, más cuando estás caliente y quieres seguir para ayudar a tus compañeros, esa era mi rabia, mi ira, mi impotencia pero el doctor me dijo que primero está la salud que era una herida muy profunda pero gracias a Dios ya está y ahora a recuperarme para estar listo para el próximo partido”, agregó.
Al portero le dieron nueve puntadas de sutura para cerrar la herida arriba de la ceja derecha.
Por otro lado, el defensa Carlos María Morales aseguró que no tienen excusas y que buscarán cerrar con tres victorias para lograr la permanencia.
“Es un equipo fuerte, es un equipo muy humano y buscamos ser lo más positivos posibles, aún nos quedan tres fechas, digo a lo mejor vamos continuamente diciendo ‘nos falta esto’, pero no hay más excusa, simplemente de estos nueve puntos hay que lograr los nueve”, aseguró.