Ignacio Ambriz tiene contrato con León hasta el final del Clausura 2026 y aunque tenga al equipo en el decimosexto lugar, no le da miedo que lo puedan correr del equipo por los malos resultados, ya que llegó con el objetivo de levantar al plantel.
“En el futbol uno sabe que en cualquier momento se puede ir. Yo siempre trabajo con la intención de que el equipo mejore y juegue bien. Hoy me está costando, como también me costó en Santos en su momento. Llegaré al hotel, trataré de tener las cosas claras y analizar. Creo que los cambios le hicieron bien al equipo. Los chicos que entraron mostraron que están listos. Lo demás es parte del futbol”.
Nacho mencionó que los Esmeraldas ahora sí mostraron una cara diferente de lo que jugaron contra Querétaro en la Jornada 5, donde acepta que su nivel no fue bueno.
“Salvo el partido contra Querétaro, que no hicimos un buen encuentro, en los demás siempre hemos generado ocasiones de gol que no hemos podido concretar. Hoy el equipo mostró una cara diferente. Hemos enfrentado rivales muy fuertes como Cruz Azul, Monterrey, Pumas y Pachuca, equipos más armados que el nuestro”.
Ambriz fue cuestionado sobre el tiempo que necesitaría para hacer funcionar al León, algo con lo que bromeó al decir que le gustaría ya tener de un día para otro, y sabe que la afición está inconforme.
“Me gustaría tener una varita mágica y empezar a ganar mañana mismo. En el futbol todo depende del resultado y eso nos perjudica a los entrenadores. Quisiera tener 10 o 12 puntos y estar en otra situación, pero la realidad es que no. Por momentos jugamos y competimos bien, aunque también tuvimos partidos muy malos como el de Querétaro. La afición está inquieta y es normal. Mientras tenga la posibilidad de trabajar, lo haré. Me gusta ver que el equipo, aun con cambios, tiene una idea de juego y la intenta defender”.
