Cruz Azul sigue sin encontrar la salida al bache que atraviesa, y que se ha visto reflejado en el accionar del equipo en sus últimos compromisos. El juego contra América marcaba la oportunidad de La Máquina para reivindicarse, pero no pasó del empate.
Nicolás Larcamón, entrenador del cuadro cementero, valoró que el empate fue justo y aceptó que al partido le faltó brillo.
“Las sensaciones no son las mejores en cuanto a lo que fue el partido en general. Fue muy táctico, cerrado, los sistemas se terminaban emparejando y no había ventaja clara para ningún equipo, nos neutralizamos y eso fue en detrimento del espectáculo. Uno quiere que lo que exprese el equipo sea más vistoso porque no deja de ser un partido con mucha expectativa, mucha resonancia y entorno. No me siento conforme”, destacó.
El estratega argentino añadió que hubo justicia en la igualdad en la pizarra, aunque el deseo era llevarse la victoria.
“El punto fue justo. El desarrollo no brilló en cuanto al vuelo futbolístico de un equipo y otro. La ambición era ganar, era una seguidilla de partidos exigente; queríamos volver a ganar el Clásico porque sabemos lo que gira en torno de nuestra afición. El punto es justo y hay que atacar con todo estas tres fechas hablando en el plano de liga local, sumar los nueve puntos para cerrar una vez más un campeonato arriba de 35 puntos".
Por otra parte, habló de la lesión de Nicolás Ibáñez, quien tuvo que ser sustituido en el primer tiempo por una molestia en la pierna derecha, aunque los gestos iniciales presagiaban algo grave, Larcamón ofreció un pronóstico alentador.
“De Nico aparentemente sería una lesión muscular en el gemelo. A la espera de los estudios, nada ligamentario ni tendinoso. Trascendió que era una lesión más grave que la que aparentemente se dio”.
La Máquina suma ya seis partidos sin ganar, una racha peligrosa de la cual espera salir pronto.
“Esa seguidilla de partidos sin ganar impacta. Lo que más nos incomodó fue lo que nos sacó ese sentir colectivo sobre nuestro desempeño y rendimiento en general. Hacía tres mees que no perdíamos y perder, luego perder a los cuatro días fue un golpe que nos resintió en la confianza general y nos bajó el rendimiento colectivo e individual. Fue un partido de alta exigencia, con mucho en juego, pero es una tónica que han atravesado todos los equipos que están en doble competencia. Si bien eso no nos conforma para nada, le decía a los jugadores que debemos ir en la mejora de rendimiento para reencauzar el rumbo y para cerrar de la mejora manera la fase regular. Hoy estamos en el segundo puesto y peleamos por ser el mejor de la tabla de temporada. Son muchas cosas por las que jugamos, estos últimos partidos no fueron lo que esperamos, pero queremos cerrar de la mejor manera la fase regular para encarar las instancias que queremos”.
