Editorial Mediotiempo
Ciudad de México, DF
Cruz Azul se murió de nada. A la hora en que más necesitaba responder el conjunto cementero en el terreno de juego para terminar con los 21 años sin un título de Liga, es cuando peor se vio en su aspecto ofensivo para tratar de ganar el juego contra América.
A lo largo del torneo regular, la Máquina marcó 26 goles en las 17 jornadas, para tener una media goleadora de 1.5 anotaciones por partido, cifra respetable para un equipo protagonista y que aspira a cosas importantes en las competencias en que participa, pero en la Final de Vuelta ni siquiera tuvieron un disparo a portería.
Los cementeros estuvieron por debajo de las artillerías de América que hizo 33 tantos en el torneo regular; Tigres con 32; Pumas que hizo 29 anotaciones; así como Santos y Toluca, ambos con 27 goles en los 17 partidos del torneo regular.
El cambio drástico en el ataque de los celestes vino en la fase final, cuando la Máquina requería más que nunca de goles para ir tomando confianza conforme avanzan en cada instancia, ya que durante los seis encuentros de Liguilla en los que participaron, apenas lograron marcar cuatro goles, para un promedio de 0.6 goles por partido, ni siquiera alcanzaron a promediar un gol cada 90 minutos.
El equipo de Cruz Azul solo pudo marcar dos goles en la ida de cuartos de final ante Querétaro y otro más en la vuelta; se fue en blanco en la semifinal de ida con Rayados y con un gol en la vuelta fue suficiente por su mejor posición en la tabla para avanzar a la final, en la que no pudo marcarle a las Águilas en 180 minutos.
Incluso, en el juego de vuelta de la Gran Final, el equipo de Pedro Caixinha no realizó un solo disparo a gol por primera vez en seis años, algo que no le pasaba a la Máquina desde el 17 de noviembre del 2012, cuando en la vuelta de cuartos de final del Clausura, cayeron 3-0 frente al León, para quedar eliminados de la fiesta grande.
A lo largo del torneo regular, la Máquina marcó 26 goles en las 17 jornadas, para tener una media goleadora de 1.5 anotaciones por partido, cifra respetable para un equipo protagonista y que aspira a cosas importantes en las competencias en que participa, pero en la Final de Vuelta ni siquiera tuvieron un disparo a portería.
Los cementeros estuvieron por debajo de las artillerías de América que hizo 33 tantos en el torneo regular; Tigres con 32; Pumas que hizo 29 anotaciones; así como Santos y Toluca, ambos con 27 goles en los 17 partidos del torneo regular.
El cambio drástico en el ataque de los celestes vino en la fase final, cuando la Máquina requería más que nunca de goles para ir tomando confianza conforme avanzan en cada instancia, ya que durante los seis encuentros de Liguilla en los que participaron, apenas lograron marcar cuatro goles, para un promedio de 0.6 goles por partido, ni siquiera alcanzaron a promediar un gol cada 90 minutos.
El equipo de Cruz Azul solo pudo marcar dos goles en la ida de cuartos de final ante Querétaro y otro más en la vuelta; se fue en blanco en la semifinal de ida con Rayados y con un gol en la vuelta fue suficiente por su mejor posición en la tabla para avanzar a la final, en la que no pudo marcarle a las Águilas en 180 minutos.
Incluso, en el juego de vuelta de la Gran Final, el equipo de Pedro Caixinha no realizó un solo disparo a gol por primera vez en seis años, algo que no le pasaba a la Máquina desde el 17 de noviembre del 2012, cuando en la vuelta de cuartos de final del Clausura, cayeron 3-0 frente al León, para quedar eliminados de la fiesta grande.
