Editorial Mediotiempo
Ciudad de México
El futbolista del Villarreal Miguel Layún compartió cómo vivió la tanda de penales de la Final entre América y Cruz Azul de 2013, donde le tocó marcar el tiro definitivo que le dio el título a las Águilas.
“Desde que falló el primero Cruz Azul, no sé por qué me llegó una sensación de que me iba a tocar definir” dijo a la cadena ESPN.
“Me acuerdo de haberme volteado con Aquivaldo y decirle: ‘pariente, me va a tocar a mí, me va a tocar definir el partido’. Él estaba más blanco que yo y me decía ‘no me digas eso que me pones nervioso’, y le digo ‘imagínate yo’. Cuando fallaron el segundo, me acuerdo perfecto que Aquivaldo volteó a decirme ‘sí te va a tocar a ti’".
Layún también contó cómo se sintieron los momentos antes y después de su disparo.
“No me acuerdo ni siquiera de los gritos de la gente, de nada. Me acuerdo de la pelota, de haber visto el manchón penal bastante lastimado y de haber aplastado bastante la zona del manchón para intentar que estuviera lo mejor posible y solo me pasó una frase por la cabeza cuando vi la pelota que fue que ‘eres demasiado chiquita para no entrar en la portería’”, explicó.
“Tomé la distancia que suelo tomar para patear un penal y cuando entró fue la euforia total, una locura, un momento increíble”.
“Desde que falló el primero Cruz Azul, no sé por qué me llegó una sensación de que me iba a tocar definir” dijo a la cadena ESPN.
“Me acuerdo de haberme volteado con Aquivaldo y decirle: ‘pariente, me va a tocar a mí, me va a tocar definir el partido’. Él estaba más blanco que yo y me decía ‘no me digas eso que me pones nervioso’, y le digo ‘imagínate yo’. Cuando fallaron el segundo, me acuerdo perfecto que Aquivaldo volteó a decirme ‘sí te va a tocar a ti’".
Layún también contó cómo se sintieron los momentos antes y después de su disparo.
“No me acuerdo ni siquiera de los gritos de la gente, de nada. Me acuerdo de la pelota, de haber visto el manchón penal bastante lastimado y de haber aplastado bastante la zona del manchón para intentar que estuviera lo mejor posible y solo me pasó una frase por la cabeza cuando vi la pelota que fue que ‘eres demasiado chiquita para no entrar en la portería’”, explicó.
“Tomé la distancia que suelo tomar para patear un penal y cuando entró fue la euforia total, una locura, un momento increíble”.
