Rayados llegó temprano al Gigante de Acero y se adelantó al pasillo que tenía planeado realizar La Adicción, pues la cita de los barristas era a las 17:00 horas, mientras que el autobús que transportaba al equipo albiazul llegó cinco minutos antes.
Regularmente el Monterrey arriba a su estadio a las 17:20 horas, cuando sus juegos están programados a las 19:00 horas, por lo que eran muy pocos los aficionados que se encontraban en el punto de reunión.
Alrededor de unos 30 hinchas habían llegado apenas y se encontraban alistando sus trapos y banderas, cuando a las 16:55 se escucharon las sirenas de las patrullas y motocicletas que escoltaban al bus de la Pandilla y que pasó a toda velocidad por la avenida Las Américas para luego dirigirse al interior del recinto albiazul.
Tampoco había muchas personas en la reja de entrada al hangar en donde se estacionan los camiones para bajar a los jugadores a las puertas que conducen hacia los vestidores.
