Con un hombre menos una cerca hora de partido, Tigres no logró aguantar la ventaja mínima y cayó 2-1 ante Bravos en el Estadio Olímpico Benito Juárez.
Los universitarios, que venían de la euforia de la remontada en Champions Cup a mitad de semana, ligaron su segundo partido sin ganar en el Clausura 2026 para estancarse con 17 puntos en el séptimo lugar.
Para el elenco de Guido Pizarro, quien salió expulsado por reclamos, significó su quinta derrota en la Liga MX, en una noche en la que hubo demasiada polémica arbitral.
Los felinos pegaron primero en la frontera. Un tiro de esquina cobrado por Juan Brunetta fue bien rematado por Joaquim, quien ganó por aire en el área y la mandó a guardar al 9’.
Sin embargo, 11 minutos después, los Bravos igualaron el partido en una jugada muy accidentada.
Denzell García tiró a larga distancia, pero el balón fue desviado por Óscar Estupiñán, dejando sin posibilidades de atajar a Nahuel Guzmán.
Adonai Escobedo, central de la noche, comenzó su fiesta con polémicas decisiones arbitrales. Al 31’ expulsó a Diego Sánchez tras una revisión en el VAR. Pero al minuto 43, perdonó la roja a Estupiñán por un claro codazo a Vladimir Loroña.
En cambio, mandó a echar a los entrenadores Guido Pizarro y Pedro Caixinha, tras una acalorada discusión en la banca.
En la complementaria, Tigres comenzó a mover sus piezas ante la poca productividad y generación de partido, y apostó por más elementos de carácter ofensivo, pero de poco les bastó para siquiera llegar claros a la portería de Sebastián Jurado.
Sin embargo, la falla auriazul llegó con el ingreso de Marcelo Flores, quien poco aportó en ataque, provocó la falta y desvió el tiro libre de Monchu en el 2-1.
El español cobró con potencia el tiro de castigo, que fue desviado con la cabeza por Flores, dejando sin opciones a Nahuel de poder atajar el disparo.
Tigres, que además no generó en la segunda mitad, no tuvo capacidad de reacción al final y perdió en la cancha de Bravos, que llegó a 14 puntos en el Clausura 2026.
