Paulo Ramírez fue el único canterano rojinegro que apareció como titular en el Clásico Tapatío del pasado fin de semana y sumó otra gran actuación de cara a su consolidación en el primer equipo.
Su titularidad en uno de los encuentros de mayor exigencia para la institución no es un detalle menor, especialmente en un plantel que busca consolidarse bajo la dirección técnica de Hernán Crespo, quien le ha brindado su confianza para manejar el mediocampo rojinegro.
Ramírez aportó la asistencia con la que Kevin Zenón abriera el marcador en el Estadio Jalisco, la acción dejó en claro una de sus principales cualidades: la capacidad para encontrar espacios y conectar con sus compañeros.
El mediocampista ya suma 60 partidos en Primera División desde su debut en septiembre de 2024 y para este Apertura 2026 ya cuenta con 503 minutos en 10 partidos jugados, cinco de ellos como titular.

Ser el único canterano en el once inicial también le otorga un significado especial a su participación, para Atlas representa la posibilidad de encontrar respuestas dentro de sus fuerzas básicas.
Paulo ha demostrado un buen tiro de media y larga distancia, incluso con un par de goles a su cuenta en el máximo circuito por este medio; además de mostrar la capacidad de convertirse en uno de los pulmones del grupo, según la circunstancia de juego.

El cambio de rol dentro del campo de Aldo Rocha y la reciente llegada de Elías Montiel abren paso a que Paulo Ramírez siga teniendo oportunidades dentro del mediocampo de los Zorros siempre y cuando siga demostrando regularidad.




