Quienes no vieron jugar a Antonio Mohamed podrían verse sorprendidos por su comportamiento, el cual lo llevó a tener un sinfín de enfrentamientos contra rivales, a quienes les hizo "de todo" en su afán de desquiciarlos y tratar de sacar provecho.
Al tratarse de un talento único en el futbol mexicano, el ahora entrenador del Toluca solía ser objetivo de ataques de los rivales y tenía que defenderse, aunque también hubo ocasiones en la que no necesitó de algún pique para atacar a sus contrincantes.
"Era muy peleador, era mi manera de sacarlos del partido", recordó en plática con Félix Fernández, su excompañero, para el podcast Piso 15, donde reconoció que muchas veces se sobrepasó, particularmente con un un jugador que, contradictoriamente, acabó convirtiéndose en una de las personas que más respeta.
En ese caso se trata de Javier "Archie" Flores, un pelirrojo futbolista del que abusó, al grado de sentir pena al día de hoy. Aprovechó que enfrente tenía a un jugador callado para hacer con él "de todo".
"No te puedo contar las cosas que yo le decía, no te puedes imaginar, lo que le hacía y le decía. Me daba vergüenza. Me pasaba la mano sudada por acá y se la ponía en la cara", rememoró.
Sin embargo, para él era una forma de vivir dentro de los terrenos de juego, pues también se enfrentó a "monstruos" que igual sabían cómo pegar y sacar de sus cabales a sus rivales, como eran Roberto Ruiz Esparza, Aurelio "Coreano" Rivera o gente del América entre quienes destacaban Cuauhtémoc Blanco o Luis Roberto Alves.
"Con Isaac, que después fue mi compañero, llegaba y decía 'tómala, pinche gordo', y ¡pum! Con el puño cerrado. Y se daba la vuelta. Ya luego Cuauhtémoc '¿ya le pegaste a este pinche gordo?'... Y todos nos agarrábamos así. Con Zague también eran peleas, pero no sabes lo que me decía, él a mí y yo a él. Lo volvía loco con el cabello, cosas que si hoy dices vas a dar al bote"- añadió el Turco, quien acabó siendo compañero de los azulcremas como refuerzo en Libertadores.
