Luis Fossati, kinesiólogo argentino reconocido por su trabajo con grandes deportistas de alto rendimiento, estuvo de visita en el Podcast Capitán Financiero con Oswaldo Alanís, en donde compartió algunas anécdotas de lo que ha vivido en su carrera profesional.
Una de los temas que tocó el ‘gato’, como lo apodan en el medio del futbol, fue la diferencia que existe respecto a la mentalidad y ambición entre los futbolistas mexicanos y los sudamericanos, específicamente en Argentina, país en el que empezó su carrera en la industria del futbol.
“En San Lorenzo de Almagro, mi primer equipo de futbol en el que estuve 10 años, un jugador tuvo un esguince en el tobillo y le iban a poner una bota, pero él pidió que lo infiltraran y masajearan para jugar el fin de semana que venía y firmó una carta diciendo que si se lesionaba de gravedad era su responsabilidad. Pero si me sacas a mí, seis o siete semanas, juega bien y yo no vuelvo a agarrar la titularidad y yo tengo que mostrarme para irme a Europa”, se refirió a la forma en la que se comporta el jugador profesional en Argentina.
Al respecto, dio como ejemplo a un jugador mexicano que tomó la opción de ser intervenido quirúrgicamente, aunque eso significara estar alejado de las canchas por un tiempo prolongado.
“Me tocó vivirlo con el 'venado' Medina, cuando se rompe toda la rodilla, que lo opera Paul Murphy en San Diego, hace una nota con un diario y menciona que el jugador iba a regresar en un año y medio, pero el futbolista jugó a los seis meses en la liguilla que terminó perdiendo Chivas contra Pumas”, comentó el kinesiólogo argentino
Diferencias económicas entre el futbol mexicano y el argentino
Luis Fossati expresó la razón por la que decidió dejar su carrera profesional en argentina y aceptar la propuesta de venir a México con las Chivas que tenía que ver principalmente con el tema económico, que es muy diferente entre ambos países, ya que le debían dinero de su sueldo.
“En el 2001 renuncié a la clínica que trabajaba y al club San Lorenzo, porque me invitó Chivas, tenían a Oscar Ruggeri como director técnico y llegué a Guadalajara. Fue una de las grandes decisiones que tomé y que me ayudó mucho, primero era porque San Lorenzo me debía cinco meses de sueldo, teníamos cinco meses que no cobrábamos nada, y eran los jugadores los que hacían una ‘vaquita’ y nos daban para que tuviéramos mínimo para cubrir los gastos del día a día”, concluyó Fossati.
