Este martes 2 de junio de 2026, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS por sus siglas en francés) dio a conocer su resolución final sobre las apelaciones que presentó la Federación Mexicana de Futbol contra las sanciones que le impuso la FIFA debido al ya conocido y polémico grito homofóbico. ¿El resultado? Se cancela el veto parcial de las gradas, pero las multas económicas se quedan tal y como estaban.
El Tri esquiva el golpe: Adiós al cierre del estadio
El TAS determinó que la Comisión Disciplinaria de la FIFA aplicó un doble criterio injustificado. Esto se debe a que, por los incidentes de los amistosos del verano de 2024 (ante Bolivia, Uruguay y Brasil), la FIFA quería cerrar parte del estadio y multar; mientras que por el partido de octubre de 2024 contra Estados Unidos (donde pasó exactamente lo mismo), solo impusieron una multa económica. Ante esta inconsistencia, el TAS decidió dejar sin efecto la clausura de las tribunas.
"La apelación relativa a las infracciones del verano de 2024 fue parcialmente estimada, y el cierre parcial del 15% del estadio fue dejado sin efecto. La Formación Arbitral consideró que la Comisión Disciplinaria de la FIFA aplicó un doble criterio injustificado en procedimientos con hechos sustancialmente idénticos", dictaminó el organismo de Lausana.
Un duro golpe a la cartera de la FMF
Sin embargo, no todo fue fiesta. El TAS no se tentó el corazón en el tema de los billetes y ratificó las dos multas económicas impuestas por el máximo organismo del futbol mundial.
La FMF tendrá que pagar de manera obligatoria:
- CHF 60,000 (Francos suizos) por los partidos ante Bolivia, Uruguay y Brasil.
- CHF 80,000 por el duelo ante Estados Unidos.
En total, la dolorosa cuenta asciende a 140,000 francos suizos (un aproximado de más de 3 millones de pesos mexicanos), un dinero que saldrá directo de las arcas de la FMF por culpa del comportamiento en la tribuna.
El TAS 'batea' los argumentos de México: El grito no fue aislado
Durante las audiencias presenciales celebradas en Miami en marzo pasado, los federativos mexicanos intentaron justificar que el grito fue "de carácter aislado y de corta duración", además de comprobar que se han gastado millones en campañas de concientización.
Sin embargo, tras revisar los videos y las pruebas de los comisarios de la FIFA, el TAS fue contundente: el cántico se escuchó de forma masiva y colectiva, por lo que los esfuerzos preventivos de la FMF no los eximen de su responsabilidad jurídica.
Al final del día, la Selección Mexicana conserva el apoyo de su gente intacto en la grada para su siguiente compromiso, pero queda una advertencia enorme en el aire: el grito sigue costando muy caro.
