Con la función de AEW Grand Slam México como escenario de una noche memorable, uno de los instantes más especiales llegó fuera del cuadrilátero. Chris Jericho volvió a conectar con la afición y la lucha libre mexicana al recordar su etapa como Corazón de León, nombre con el que conquistó el cariño del público durante la década de los 90 en la Arena México.
La velada del 5 de agosto dejó grandes emociones con figuras como Adam Copeland (Edge), Bandido y varias estrellas de la empresa de Tony Khan. Sin embargo, el canadiense-estadounidense protagonizó uno de los recuerdos más emotivos al compartir un video en su cuenta de Instagram desde la llamada Catedral de la Lucha Libre.
Antes de subir al ring, Jericho recorrió los pasillos y las gradas del histórico inmueble, sitio que impulsó una parte importante de su carrera profesional. Su regreso despertó la nostalgia de quienes lo vieron brillar en la entonces EMLL, donde destacó junto a otros luchadores extranjeros que dejaron huella en el pancracio mexicano.
Durante aquella época también sobresalieron nombres como Vampiro Canadiense, Black Magic, Love Machine, King Haku y Último Dragon, quienes fortalecieron la presencia internacional en la empresa. En paralelo, el Toreo de Cuatro Caminos contó con figuras como Pegassus Kid y Tigre Canadiense.
¿Cómo fue el emotivo video de Chris Jericho en los pasillos de la Arena México?
Mientras caminaba por la Arena México, Jericho compartió un mensaje lleno de recuerdos.
"Después de 33 años, desde que empecé en la Arena México en 1993, aquí estoy de nuevo. Al hablar de memorias, recuerdo el evento principal con Último Dragón aquí por el Campeonato Medio de la NWA. Recuerdo haber tenido una gran lucha con Atlantis en el Aniversario de 1995, que fue probablemente el número 60 o 61, algo así. Y, por supuesto, el evento con Místico hace dos años, que creo que fue el Aniversario 91. Sí, tantas memorias. Es genial estar de vuelta aquí", recordó el gladiador en su video.
El regreso de Corazón de León confirmó que, pese al paso de los años, su vínculo con la Arena México y con la afición permanece tan fuerte como en sus primeros días dentro del pancracio tricolor.
