
Mientras Saúl "Canelo" Álvarez y el jeque Turki Al-Sheikh siguen sin ceder y mantienen la función "México contra el mundo" a pesar de los recientes ataques de los hutíes a territorio de Arabia Saudita, detrás de ellos hay equipos que ya muestran inquietud sobre lo que puede pasar.
Quien abiertamente reconoció su preocupación es el entrenador Robert García, quien tendrá en la función a su peleador Lindolfo Delgado para medirse a Arthur Biyarslanov por el título mundial vacante de peso superligero de la FIB.
Debido a los bombardeos, que han dejado 19 muertos y 360 personas heridas, la tensión está latente, dado que la función se celebrará en Riad, una de las ciudades que fue atacadas.
"Yo y mi equipo estamos preocupados, no sabemos qué va a pasar. Ya entregamos nuestro pasaporte, la foto que piden para la visa y hasta ahorita tenemos todo planeado que debemos ir", reconoció García en el podcast CelisRingside.

A la espera de ver lo que pasará con la función, García estará este sábado 24 en la ciudad de San Antonio, por lo que será uno de los miembros de su equipo de trabajo quien realizará el viaje inicialmente, aunque lo hará con total incertidumbre y sin ganas de estar ahí.
"Uno de mis enviados que dice 'yo no quiero ir, está de la jodida', pero al final de cuentas estamos esperando", añadió.

La logística no se ha definido
Aunque Canelo Álvarez puede tomar su avión privado y viajar con los miembros de su establo, en el caso de Delgado y otros peladores no se ha aclarado cómo llegarán a la sede, al grado de que se especula que podrían ir a Bahréin y de ahí viajar vía terrestre.
"No me han dicho nada, estamos esperando, supuestamente todo está en plan de pelear. Un peleador, un Canelo, un Divino, Munguía, es importante para ellos y dicen 'vamos', tal vez en un aeropuerto privado, pero nosotros vamos a un público. Está canijo", subrayó García.



