Con una fortuna cercana a los 1,000 millones de dólares, Saúl "Canelo" Álvarez hoy presume una calidad de vida que nunca imaginó dado que buena parte de su vida fue entre carencias, un cambio radical que hoy lo lleva a pensar que "el pobre es pobre porque quiere".
Aunque ha construido su futuro con base en bolsas millonarias, Canelo supo que vivir de sus pagos nunca sería suficiente, por lo que echó mano de esa cultura emprendedora que aprendió de su hermano Ricardo para darle forma a una vida llena de lujos, en la que malgastar no sería lo ideal, sino invertir.
"Siempre he dicho que el pobre va a ser pobre porque quiere", lanzó Canelo Álvarez en una entrevista para el podcast Oso Trava, donde detalló cómo fue que se convirtió en milmillonario, algo que no pudieron hacer otros boxeadores como Mike Tyson o Floyd Mayweather, quienes incluso hoy atraviesan por problemas económicos después de tener ganancias impresionantes.
Dicho pensar obedece a que desde niño entendió que si necesitaba algo tenía que trabajar para obtenerlo, aunque en su momento, dada su edad, no tuvo el ingenio para trasladarlo hacia ganancias e inversiones mayores. Cuando se hizo mayor fue cuando comprendió lo que podía hacer con el dinero que ganaba, algo que otras personas, a su entender, no harían.
"Si no tienes la capacidad de pensar así, si no tienes una educación sobre el dinero, siempre vas a ser pobre. Ahorita dale 10 millones de dólares a una persona que no tiene ni un cinco y él se va a querer gastar 15 millones de dólares, va a volver a lo mismo. (...) No hay dinero que no se acabe, si no lo inviertes y le rascas y le rascas y no tienes activos, va a llegar un momento en el que no vas a tener otra vez."Si yo quería algo trabajaba para tenerlo, cuando quería algo me lo conseguía trabajando", rememoró Saúl.
En meses, Canelo pasó de 10 millones de dólares a tener 100 mil
Y no es que sea presunción lo que dice Canelo Álvarez, sino que él mismo vio lo que puede pasar si el dinero no es bien invertido; lo entendió mejor cuando su fortuna prácticamente se le esfumó.
"Nunca lo hice por dinero, pero cuando te empieza a llegar... Llegó un momento en el que tenía 8-10 millones y después 100 mil dólares por una casa, cositas y yo dije 'hace seis meses tenía millones y ahorita tengo 100 mil, el dinero se acaba'. Ahí dije: 'por más que tengas, si lo gastas así, es porque no piensas', describió.
Ahí fue cuando su cultura emprendedora salió, aunque con el paso de los años, dado que su fortuna fue creciendo y las bolsas se hicieron cada vez más y más grandes, las inversiones crecieron hacia otros rubros que le han servido para llevar su fortuna hacia niveles insospechados.
