Una noche inolvidable, aunque no por las razones deseadas pese a haber sido el ganador del combate. El sábado en el Madison Square Garden de Nueva York se reditó una de las escenas más infames en la historia del boxeo cuando Edgar Berlanga mordió la oreja y hombro de Alexis Angulo, recordando lo ocurrido hace 25 años con Mike Tyson y Evander Holyfield.
En el séptimo round, Berlanga intentó morder a Angulo en el hombro izquierdo y luego en la oreja izquierda. El árbitro amonestó a Angulo por un puñetazo en la nuca, pero no amonestó a Berlanga. Esto recordó el día que Mike Tyson arrancó un trozo de oreja a Holyfield, costándole la descalificación, una multa y suspensión de su licencia como peleador.
"Estaba lanzando codazos. Estaba a punto de hacerle un Mike Tyson", dijo Berlanga cuando se le preguntó sobre el incidente en la entrevista posterior a la pelea. "Seguía lanzando sus codos y no quería que me cortaran", agregó.
Did he bite him? ???? #BerlangaAngulo pic.twitter.com/q3khTS4op3
— ESPN Ringside (@ESPNRingside) June 12, 2022
Berlanga se impuso por decisión unánime, su cuarta consecutiva luego de que en sus primeros 16 combates venció por nocaut, teniendo al momento marca perfecta de 20-0. Fue su segunda victoria este año después de una decisión unánime sobre Steve Rolls en marzo.
Lo que no coincide con las declaraciones de Berlanga de "evitar sangrar" es que Angulo ya le había provocado un poco de sangre en la nariz al principio de la pelea y al menos un poco de su boca hacia el final de la pelea de 10 asaltos.
Cuando Berlanga no intentaba morder a su oponente, era el peleador más efectivo. Conectó el 25.5 por ciento de sus golpes (108 de 423) y el 35.8 por ciento de sus golpes de poder (58 de 162). Angulo en realidad lanzó más golpes de poder, pero conectó solo 67 de 231, o el 29 por ciento.
