
Jorge Kahwagi Macari, de quien se reportó su muerte este 30 de septiembre, fue un obsesionado con el cuidado de su cuerpo, pero esa misma pasión acabó por convertirse en uno de sus problemas más importantes, al grado de acabar desfigurado y poco reconocible por sus cercanos.
A lo largo de su vida, el fallecido empresario, político y boxeador se sometió a diversas intervenciones estéticas que acabaron por transformarlo.
La desproporcionada imagen de Kahwagi ante Olivas
La imagen más impactante la ofreció en agosto de 2015, en la que fue su última pelea como profesional frente a Ramón Olivas. El magnate apareció con un cuerpo musculoso, pero notablemente desproporcionado.
Si bien nunca reconoció públicamente que se había sometido a procedimientos estéticos, fue inocultable que lo hizo con su cuerpo a lo largo de su vida, como quedó asentado en diversas publicaciones.

En fotografías se pudo observar el cambio inicial en sus labios y nariz, para de ahí extenderlo a diversas partes como lo fueron todo su rostro, el color de sus ojos y, al final, su cuerpo completo.
Se señaló que en el encuentro ante Olivas apareció con un implante de pectoral, bíceps, hombros, mentón y pómulos, ya con un físico completamente distorsionado, muy lejano a como lució en su debut como pugilista en noviembre de 2001. Por eso también que luciera lento y torpe en su desempeño sobre el ring.
Dichas operaciones acabarían afectando su calidad de vida, pues en las últimas fotos que se compartieron de él como figura pública ya lucía inflamado.




