“Los mexicanos nacemos donde nos da la rechingada gana”, frase que la cantante Chavela Vargas inmortalizó —ella nació en Costa Rica pero se enamoró de México—, define a la perfección al boxeador Ramón “Dinamita” Cárdenas. Nacido y criado en San Antonio, Texas, Estados Unidos, el pugilista lleva en los puños el orgullo del guerrero azteca que lo ha caracterizado sobre el ring.
“Como lo dijo Chavela Vargas: ‘Los mexicanos nacemos donde queremos’. Simplemente me tocó la suerte de nacer de este lado de la frontera, porque mis papás son de Monterrey. Yo siempre iba a mi estado, me quedaba ahí todos los veranos; a veces iba a ver a mis tíos y me la pasaba en México tres meses de los doce”, detalló en entrevista.
Ese orgullo por representar a México lo adoptó gracias a su abuelo, Dionisio Aguilar, quien compitió en los Juegos Olímpicos de Londres 1948, aunque en una disciplina muy distinta: la gimnasia.
“Mi abuelo fue a los Juegos Olímpicos con México en Londres 1948. Él se llamaba Dionisio Aguilar y fue parte del equipo de gimnasia. Para mí eso es un orgullo muy grande, porque representó a México a nivel internacional. Yo quiero ser como él, por eso me siento muy orgulloso de ser mexicano”, compartió.
Con deuda pendiente
El pugilista aseguró que no descansará hasta entregarle un campeonato del mundo a sus seres queridos, en especial a su tío, quien ya no está en este plano.
“Quiero hacer todo para ganar un campeonato del mundo para mi familia y para mi tío, quien fue mi coach. Lo conocí en 2008 y estuvo conmigo hasta su muerte en 2020. Me acompañó desde mi primera pelea amateur hasta mi primera pelea profesional, y también cuando gané mi primer campeonato local. Todo esto lo estoy haciendo por mi papá, mi tío, mi abuela, mi familia más que nada”, relató.
Cárdenas estuvo cerca de conquistar no solo un título mundial, sino el indiscutido de peso supergallo, cuando enfrentó al japonés Naoya Inouea principios de año. Pese a la derrota, su nombre ya es reconocido a nivel internacional.
“Fue una pelea muy, muy importante en mi carrera. Solo quise salir a dar todo de mí, y eso hicimos. Hay muchas cosas que uno puede decir, que me faltó esto o lo otro, pero al final del día yo me metí al ring, yo estaba bien, y no voy a poner ninguna excusa. Simplemente no era mi noche de ganar, así lo quiso Dios, y voy a seguir trabajando. Me ganó bien, pero es como todo: perdimos la batalla, pero no la guerra”, puntualizó.
De boxeador a taxista
Ramón compartió que en 2021, debido a una mala promoción, solo peleó una vez. Por ello, tuvo que buscar ingresos extra trabajando en una aplicación de transporte.
“En 2021 solo peleé una vez, porque mis promotores no me estaban moviendo bien. En una pelea gané 17 mil 500 dólares; estaba muy feliz, era lo máximo que había ganado en mi carrera. Pero solo peleé una vez en 2022 y 2023, entonces se me había acabado el dinero y me puse a trabajar en una aplicación de taxis”.
“Hay muchas historias donde pasa eso y se acaban las carreras en el deporte. Se pone difícil la vida, y yo decía: ‘Tengo que jalar porque tengo que comer y vivir’. Lo hacía después del gimnasio o en la mañana. Nunca hablaba con los clientes; no sabes a quién estás recogiendo. En las mañanas la gente solo quería llegar a su trabajo, no querían platicar con uno”, aseveró.
Para Cárdenas, aquella experiencia fue una lección de vida. Agradece el apoyo de sus amigos, quienes —a pesar de su fama— lo tratan como a cualquier persona.
“Mis amigos personales, que conocen mi camino, están muy orgullosos de mí. Más que nada, ellos vieron lo que hice para llegar al nivel donde estoy ahora. Y lo que me gusta de ellos es que no me tratan diferente; siempre me han tratado igual, como cuando comencé en el box. Estoy muy agradecido con ellos”, concluyó.
